El oro y la plata caen hoy de nuevo y cotizan ya cerca de sus niveles más bajos en cinco semanas. El precio del oro retrocede alrededor de un 1,7%, por debajo de los 4.300 dólares por onza troy. La plata pierde casi un 3% y se acerca a los 63 dólares.
La caída resulta llamativa porque se produce en un momento de creciente tensión en Oriente Medio. En condiciones normales, ese tipo de incertidumbre suele respaldar al oro. Esta vez, sin embargo, pesa más otro factor: los inversores esperan que el banco central de Estados Unidos vuelva a subir los tipos de interés.
El oro y la plata profundizan las caídas
Primero conviene observar el panorama técnico. En el oro se aprecia un rechazo claro en torno a los 4.650 dólares. Desde entonces, el precio ha seguido bajando y se acerca a una zona de soporte relevante. En particular, habrá que vigilar el mínimo anterior situado alrededor de los 4.000 dólares.

En la plata se observa un patrón similar. El precio fue rechazado cerca de los 70 dólares y después cayó con fuerza. La tendencia bajista se mantiene así intacta. Si el retroceso continúa, el mínimo anterior en torno a los 55 dólares volverá a entrar en el radar.

La inflación presiona a la Reserva Federal
El principal detonante de la caída está en la inflación estadounidense. Los precios al consumo subieron en agosto un 0,4%. También repuntó la inflación subyacente, que registró su mayor aumento mensual en cuatro meses.
A ello se suma el encarecimiento del petróleo. El Brent avanzó el lunes alrededor de un 3%, hacia los 108 dólares por barril, después de que nuevos ataques contra infraestructuras energéticas saudíes reavivaran las dudas sobre el suministro. Los problemas en el mercado petrolero se intensifican, y el aumento de los precios de la energía puede alimentar aún más la inflación.
El mercado estima ya en torno al 86% la probabilidad de que la Reserva Federal suba los tipos esta semana en 0,25 puntos porcentuales. Antes de conocerse los datos de inflación, esa probabilidad rondaba el 67%.
Por qué unos tipos más altos perjudican al oro y la plata
El oro y la plata no generan intereses. Cuando los bonos del Tesoro de Estados Unidos ofrecen una rentabilidad más elevada, para los inversores resulta relativamente más atractivo colocar su dinero en esos activos.
La rentabilidad del bono estadounidense a diez años se acerca mientras tanto al 5%, su nivel más alto en casi tres años. Al mismo tiempo, el dólar subió hasta máximos de algo más de una semana. Además, un dólar más fuerte encarece el oro y la plata para los inversores que compran con otras divisas.
Así, esta semana gira en gran medida en torno a la Reserva Federal. Los metales preciosos no están bajo presión porque disminuya la incertidumbre. Lo que pesa ahora sobre el oro y la plata es, precisamente, la expectativa de que hagan falta tipos más altos para combatir el repunte de la inflación.
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