Los banqueros centrales más influyentes del mundo compartieron escenario el miércoles en la localidad portuguesa de Sintra, dejando a la vista una brecha cada vez mayor. En Europa, los tipos se subieron recientemente por el shock del petróleo, mientras que en Estados Unidos se mantuvieron sin cambios. Para el presidente de la Fed, Kevin Warsh, fue su primera gran intervención internacional.
La inflación, el petróleo, la inteligencia artificial, el mercado laboral y la forma en que los bancos centrales comunican su política de tipos ocuparon buena parte del debate. Junto a Warsh participaron también la presidenta del BCE, Christine Lagarde; el gobernador del Banco de Inglaterra, Andrew Bailey; y el gobernador del Banco de Canadá, Tiff Macklem.
Warsh ve menos riesgos
La principal declaración de Warsh tuvo que ver con la inflación. Según él, el riesgo de que los precios vuelvan a acelerarse se ha reducido en las últimas semanas.
«Los riesgos de inflación han disminuido», afirmó Warsh. Según el presidente de la Fed, los mercados financieros ya reflejan ese cambio. «La volatilidad no aumenta, sino que baja. Las rentabilidades de los bonos no suben, sino que caen. También se están moderando las expectativas de inflación».
La caída de las rentabilidades de la deuda suele ser una buena noticia para la renta variable y para Bitcoin (BTC). Unos rendimientos más bajos abaratan la financiación y relajan las condiciones financieras, mientras que los inversores obtienen menos rentabilidad en los bonos considerados seguros y tienden a asumir más riesgo.
Aun así, Warsh dejó claro de inmediato que la Fed no renuncia a su objetivo de inflación. «Si alguien pensaba que íbamos a conformarnos con una inflación por encima del 2%, se equivoca», dijo. «Vamos a lograr la estabilidad de precios en Estados Unidos».
Los bancos centrales, ante un difícil equilibrio
Lagarde también observa cambios en el panorama inflacionista. «Los riesgos de una inflación más alta y de un crecimiento económico más lento probablemente están más equilibrados que hace unas semanas», señaló.
Según Lagarde, esto se debe en parte al fuerte descenso que ha registrado el precio del petróleo en poco tiempo. «Basta ver lo rápido que ha caído el precio del Brent», añadió.
El precio del petróleo se sitúa ya en torno a los 70 dólares por barril, después de haber llegado a acercarse anteriormente a los 120 dólares. Eso reduce parte de la presión, aunque los bancos centrales siguen atentos.
Macklem también subrayó la dificultad del momento actual. A su juicio, los bancos centrales se enfrentan a una decisión complicada.
«Si subimos los tipos para devolver la inflación a la senda deseada, debilitamos aún más la economía. Y si después la inflación cae rápidamente, nos arrepentiremos», afirmó. Según Macklem, ese es precisamente el dilema al que se enfrentan ahora muchos bancos centrales.
Sin promesas sobre los tipos
Aunque los mercados esperan con gran expectación la próxima reunión de política monetaria, Warsh evitó dar pistas. «No voy a adelantar la futura política de tipos», dijo.
Con ello se mantuvo fiel a la estrategia de comunicación que ya anunció en su primera rueda de prensa como presidente de la Fed. El banco central estadounidense deja atrás la llamada orientación futura, que consiste en enviar señales por adelantado sobre las próximas decisiones de tipos.
El BCE también se mueve en esa dirección. Lagarde afirmó que prefiere hablar de «orientación del marco». Según ella, los inversores tendrán que «hacer sus propios deberes» siguiendo los indicadores que vigila el banco central y entendiendo cómo llegan los responsables de la política monetaria a sus decisiones.
Bailey entiende ese enfoque. «Es mucho más fácil introducir la orientación futura que abandonarla», afirmó. Según Bailey, los bancos centrales pueden quedar rápidamente atrapados por declaraciones previas, mientras la situación económica cambia constantemente.
Warsh recalcó que la Fed quiere esperar primero a nuevos datos antes de tomar una decisión.
Esa cautela apenas altera las expectativas del mercado. Según el mercado de predicción Kalshi, la probabilidad de una subida de tipos antes de finales de 2026 se sitúa actualmente en el 53%. Para julio de 2027, esa probabilidad alcanza el 68%.
El mercado laboral mantiene en alerta a los bancos centrales
El mercado laboral también ocupó un lugar destacado. Warsh subrayó que la Reserva Federal seguirá dependiendo por ahora de los nuevos datos económicos y citó, entre otros, el informe de empleo de Estados Unidos que se publica mañana.
Según él, un mercado laboral sólido no es un problema en sí mismo, siempre que no vuelva a generar presiones inflacionistas adicionales. Por eso, la Fed quiere esperar a más datos antes de adoptar una nueva decisión sobre los tipos.
Bailey señaló que los bancos centrales no solo observan la tasa de paro, sino también la evolución de los salarios. Si los sueldos suben demasiado rápido, las empresas pueden trasladar esos mayores costes a los consumidores, lo que mantendría la inflación elevada durante más tiempo.
Macklem coincidió con ese diagnóstico. Según el banquero central canadiense, el mercado laboral se ha enfriado algo en los últimos tiempos, pero sigue siendo resistente. Precisamente por eso continúa siendo difícil reducir la inflación sin frenar la economía más de lo necesario.
La IA como motor de empleo
La inteligencia artificial también fue objeto de un amplio debate. Warsh espera que la IA termine fortaleciendo la economía. «Creo que habrá más empleo y que la prosperidad seguirá aumentando», afirmó. Según el presidente de la Fed, estamos «apenas en la primera o segunda entrada de esta revolución».
Warsh aludió a la teoría económica conocida como lump of labor fallacy, la idea errónea de que existe una cantidad fija de trabajo disponible. Como ejemplo citó internet. «¿Quién habría pensado que internet acabaría creando un millón y medio de empleos como conductor de Uber?» Con ello quiso dejar claro que las grandes innovaciones tecnológicas suelen generar con el tiempo nuevas profesiones y crecimiento económico.
Bailey introdujo, no obstante, un matiz. «Algunos avances crearán empleo. Otros lo destruirán. Todavía no podemos generalizar», señaló. Según el responsable británico, la tecnología aún es demasiado joven para extraer conclusiones firmes.
Lagarde compartió en gran medida el optimismo sobre la IA. Si la tecnología genera el aumento de productividad esperado, «será un cambio radical», afirmó. Según la presidenta del BCE, los bancos centrales deben seguir midiendo con precisión qué impacto tendrá finalmente la IA en la economía y en la inflación.
La inflación de la eurozona cae más de lo previsto: ¿gana margen el BCE?
La inflación en la eurozona baja por sorpresa al 2,8%. El BCE gana así margen para aplazar una subida de tipos.
La IA, el empleo y la inflación marcan la semana: claves para los inversores
La semana pasada terminó con turbulencias para las acciones vinculadas a la IA. ¿Se repetirá ahora el mismo escenario? Estas son las claves a tener en cuenta.
La inflación PCE de EEUU sube, como se esperaba, al 4,1%: qué implica para Bitcoin
La inflación PCE de Estados Unidos sube al 4,1%. Esto es lo que supone el último informe de precios para la Reserva Federal, los tipos de interés y el precio de Bitcoin.
Más leído
¿XRP a $100 en seis meses? Experto en criptomonedas hace predicción inesperada
El estratega Jake Claver predice que XRP alcanzará los 100 dólares en seis meses. Es una previsión extrema y altamente especulativa.
El precio de XRP pierde un nivel clave y se avecina un gran movimiento
XRP pierde una zona de soporte importante tras una fuerte presión de venta, mientras los operadores siguen atentos a la resistencia alrededor de 1,25 dólares.
¿Cuánto XRP necesitas para jubilarte en 2035?
Según analistas, esta es la cantidad de XRP que necesitas para jubilarte en 2035. Las respuestas podrían sorprenderte.