Las stablecoins están desempeñando un papel cada vez más relevante en el sistema financiero global, pero también están atrayendo la atención de los reguladores. Según un nuevo informe del organismo internacional contra el lavado de dinero, FATF, estos dólares digitales se utilizan con frecuencia en transacciones sospechosas.
FATF: Stablecoins, populares en prácticas de lavado de dinero
El Grupo de Acción Financiera Internacional (FATF) advierte que las stablecoins, como USDT y USDC, se usan cada vez más en actividades ilegales, incluyendo el lavado de dinero, la financiación del terrorismo y la evasión de sanciones.
Particularmente, las transacciones peer-to-peer (P2P) a través de ‘carteras no alojadas’ —monederos digitales autogestionados sin la intervención de una entidad regulada— representan, según el organismo, un gran riesgo. Los delincuentes utilizan este método para ocultar flujos de dinero y evadir regulaciones.
«Las stablecoins son atractivas para los malintencionados debido a su estabilidad de precio y alta liquidez,» señala el informe de la FATF. «A menudo se utilizan en cadenas de transacciones complejas destinadas a ocultar el origen del dinero.»
El organismo regulador aboga por intervenciones técnicas
Para contrarrestar el abuso, la FATF insta a implementar regulaciones más estrictas y tecnologías nuevas. Según la organización, los emisores de stablecoins deberían adoptar medidas técnicas, como:
- congelar tokens en direcciones sospechosas
- destruir (‘quemar’) tokens en manos de criminales
- implementar listas de permitidos o denegados para direcciones de monederos
Con estas funciones, las autoridades podrían bloquear monederos sospechosos o detener flujos de dinero, incluso si las transacciones se realizan fuera de las bolsas o bancos tradicionales.
Según la FATF, algunos países ya han implementado estas medidas. “En ciertos territorios, ya es obligatorio que los emisores de stablecoins tengan capacidades técnicas para bloquear, congelar o recuperar tokens en transacciones sospechosas,” afirma el informe.
El mercado de stablecoins podría alcanzar los 2 billones de dólares
Actualmente, las stablecoins representan un valor de mercado de aproximadamente 317,8 mil millones de dólares. Muchos analistas anticipan que este mercado seguirá creciendo significativamente en los próximos años. El banco británico Standard Chartered predice incluso que el valor total de las stablecoins podría llegar a los 2 billones de dólares en 2028.
Según el banco, este crecimiento podría tener importantes repercusiones para los mercados financieros. Los emisores de stablecoins mantienen una gran parte de sus reservas en bonos del Tesoro de Estados Unidos. Si el sector continúa expandiéndose, podría generar una demanda adicional de 1 billón de dólares en letras del Tesoro estadounidense a corto plazo.
Singapur regulará las stablecoins al estilo occidental
Singapur quiere obligar a las stablecoins a mantener reservas completas y prohibir el pago de intereses. También podrán recibir reconocimiento las stablecoins extranjeras.
El jefe del BPI advierte sobre las stablecoins: «No son creíbles para pagos a gran escala»
Para el banco de los bancos centrales, las stablecoins aún no son un medio de pago creíble. El dinero bancario tokenizado tiene más futuro.
Bank of America, Goldman Sachs y otras 19 firmas lanzan una stablecoin
Rabobank, Goldman Sachs y Citi figuran entre los 21 gigantes financieros que colaboran en una nueva stablecoin regulada.
Más leídos
La maldición de septiembre amenaza de nuevo a Bitcoin y a la bolsa
Septiembre ya ha comenzado, un mes de mala fama tanto para las bolsas como para Bitcoin. Esto es lo que conviene saber.
Grok, de Elon Musk, anticipa el precio de XRP para finales de septiembre
Grok prevé que el precio de XRP se sitúe a finales de septiembre en torno a 1,45-1,60 dólares, aunque también ve margen para una subida mayor.
Grietas en el negocio estrella de ASML: China crea sus propios competidores
ASML está bajo presión mientras China invierte miles de millones en su propia maquinaria para fabricar chips. Las restricciones a la exportación podrían acelerar precisamente la competencia china.