La acción de Meta Platforms vuelve a situarse, de forma inesperada, entre las más destacadas de Wall Street. Los inversores han acogido con entusiasmo un nuevo modelo de IA relativamente barato, el desarrollo de chips propios y los planes para explotar comercialmente la enorme capacidad de cálculo de la compañía. Con ello, Meta parece haber encontrado una respuesta a las inquietudes por el rápido aumento de su gasto en inteligencia artificial.
Meta firma su mejor semana en bolsa desde 2024
La acción de Meta subió el viernes alrededor de un 6% y cerró la semana con una ganancia del 14,8%. Según datos de Dow Jones Market Data, fue la mejor semana bursátil de la compañía desde febrero de 2024. El avance deja además al valor con una subida del 1,4% desde comienzos de año.

La anterior gran subida semanal se produjo durante el llamado Year of Efficiency de Meta. La empresa aplicó entonces fuertes recortes de costes después de que el gasto de miles de millones en el metaverso generara inquietud entre los accionistas.
Esta vez, en cambio, el optimismo gira precisamente en torno a las nuevas inversiones. Los inversores parecen confiar cada vez más en que Meta pueda rentabilizar la enorme infraestructura de IA que está construyendo.
Uno de los principales catalizadores es la presentación de Muse Spark 1.1, el nuevo modelo de IA de Meta para tareas como la programación y la ejecución autónoma de múltiples procesos digitales. Mark Zuckerberg, consejero delegado de la compañía, subrayó durante la presentación que el modelo se ofrecerá a un precio muy bajo.
Los nuevos usuarios de la Meta Model API recibirán 20 dólares de crédito gratuito. Después, procesar un millón de tokens de entrada costará 1,25 dólares. Por un millón de tokens generados, Meta cobrará 4,25 dólares. Los tokens son pequeños fragmentos de texto que un modelo de IA procesa para poder generar respuestas.
Una IA barata puede presionar a sus competidores
El bajo precio alimenta la expectativa de que Meta pueda iniciar una guerra de precios en el mercado de los modelos de IA. Muse Spark 1.1 competirá con servicios de compañías como OpenAI, Anthropic y Google.
Según Richard Windsor, fundador de la firma de análisis Radio Free Mobile, el modelo ofrece en programación un rendimiento casi equiparable al de los mejores sistemas de IA. Sin embargo, su precio sería, según sus estimaciones, de apenas una cuarta parte del de algunos de sus principales competidores.
Esto puede convertir la tecnología en una opción atractiva para empresas y desarrolladores que procesan grandes volúmenes de consultas de IA. En millones o miles de millones de tokens, pequeñas diferencias de precio pueden traducirse rápidamente en importes relevantes.
Windsor considera además que el lanzamiento apunta a que Meta quiere vender capacidad de cálculo a otras empresas. El grupo ha invertido decenas de miles de millones de dólares en los últimos años en centros de datos, chips y otra infraestructura. Al poner parte de esa capacidad a disposición de clientes externos, Meta podría abrir una nueva fuente de ingresos.
Eso situaría a la compañía en competencia directa con los grandes proveedores de servicios en la nube y con empresas especializadas en inteligencia artificial.
Los chips propios buscan ahorrar y generar miles de millones
El desarrollo de chips de IA propios también desempeña un papel clave en el renovado optimismo. Meta trabaja en chips personalizados diseñados específicamente para sus propios sistemas de inteligencia artificial. Con ello, la compañía busca reducir su dependencia de procesadores caros de proveedores como Nvidia y AMD.
Meta ya había anunciado que quiere desarrollar y desplegar cuatro nuevas generaciones de chips propios en un plazo de dos años. Estos chips deberán impulsar, entre otros servicios, recomendaciones, anuncios y aplicaciones de IA generativa.
Según informaciones recientes, Meta quiere desplegar este año unos siete gigavatios de capacidad de cálculo. En 2027, esa cifra debería duplicarse hasta los catorce gigavatios. La ampliación generó inicialmente nuevas dudas por el elevado nivel de inversión, pero los analistas empiezan a ver también un posible modelo de negocio.
El analista Benjamin Black, de Deutsche Bank, calcula que la capacidad adicional podría generar unos 24.000 millones de dólares en ingresos extra por servicios en la nube. Su estimación anterior era de 17.000 millones de dólares. Al mismo tiempo, los chips propios podrían reducir el coste medio por unidad de cálculo.
Meta no ha respondido en detalle a las informaciones sobre un nuevo servicio en la nube. La empresa sí ha dejado claro que los chips propios ocuparán un lugar central en su estrategia de IA. Para los inversores, esa diferencia marca la distancia entre una costosa carrera por la inteligencia artificial y una inversión que, con el tiempo, podría generar por sí sola miles de millones.
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