Las Siete Magníficas ya no son una apuesta única. Así lo sostiene Lo Toney, fundador de Plexo Capital, en declaraciones a CNBC. Según él, la inteligencia artificial está haciendo que las grandes tecnológicas estadounidenses se distancien cada vez más entre sí.
Durante años, Nvidia, Microsoft, Apple, Amazon, Alphabet, Meta y Tesla fueron tratadas como un bloque dominante. Quien compraba Big Tech compraba, de forma automática, a los ganadores del mercado.
Pero, según Toney, esa lógica ya no funciona. La inteligencia artificial ya no impulsa por igual a todas las compañías. La cuestión ahora es qué empresas controlan la infraestructura y cuáles pueden convertir realmente esa posición en beneficios.
No todos los dólares invertidos en IA valen lo mismo
Toney establece una distinción importante. Google, Microsoft y Amazon son hiperescaladores. Construyen la enorme infraestructura de nube y centros de datos sobre la que funciona la inteligencia artificial.
Meta y Apple, según él, pertenecen a otra categoría. No necesitan vender necesariamente la IA como un producto independiente. En el caso de Meta, la IA refuerza sobre todo la publicidad y la interacción de los usuarios. Para Apple, debe hacer más atractivos el hardware y su ecosistema.
Tesla es un caso aparte. Allí, la IA se traduce en productos y servicios físicos, como los coches autónomos y la robótica. Puede tener un enorme valor, pero también conlleva otros riesgos, especialmente en materia de regulación y rentabilidad.
Nvidia juega en otra liga
Nvidia sigue siendo el nombre más singular dentro del grupo. La compañía gana dinero mientras otras aún tienen que demostrar si sus inversiones en IA tienen sentido económico. Nvidia vende los chips, el software y la infraestructura con los que el resto del mercado intenta ganar la carrera de la inteligencia artificial.
Nvidia refuerza aún más esa posición con la adquisición de la plataforma de IA de código abierto Hugging Face por unos 12.900 millones de dólares. Con ello, Nvidia avanza más profundamente en la capa de software. Ya no es solo quien vende las palas en la fiebre del oro de la IA, sino cada vez más el propietario del ecosistema que la rodea.
Por qué Google destaca
Toney señala a Alphabet como su valor favorito. Google posee centros de datos, chips propios y potentes canales de distribución a través de Search, YouTube, Google Cloud y Waymo. Eso le da varias vías para monetizar la inteligencia artificial.
Esto es relevante. En muchas empresas de IA, la gran incógnita sigue siendo cómo se traducirán finalmente las inversiones en capacidad de cálculo en beneficios. Google cuenta con productos ya existentes, con miles de millones de usuarios, en los que la IA puede integrarse de forma directa.
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