Durante años, Google ha ganado miles de millones de dólares dirigiendo a los usuarios a otras páginas web. Sin embargo, el auge de la inteligencia artificial (IA) está llevando a la compañía a transformar de raíz su buscador.

Cada vez más usuarios reciben una respuesta directa, sin necesidad de visitar ninguna web. Esto resta tráfico e ingresos publicitarios a los editores.

Ahora, Google empieza a sufrir ese mismo problema. Los inversores reaccionaron con inquietud el miércoles y las acciones de Alphabet registraron una fuerte caída.

Google pierde más de 500.000 millones de dólares en bolsa

Las acciones de Alphabet, matriz de Google, cayeron más de un 11% el miércoles. Con ello, se esfumaron más de 500.000 millones de dólares de capitalización bursátil en una sola sesión. El motivo resulta llamativo: por ahora, Google obtiene menos ingresos publicitarios con su nueva función Modo IA que con las búsquedas tradicionales.

Es un revés para una compañía que está invirtiendo cientos de miles de millones de dólares para situar la inteligencia artificial en el centro de su negocio. Sobre el papel, sus resultados trimestrales parecen excelentes. Alphabet facturó 127.600 millones de dólares en el tercer trimestre, un 25% más que un año antes.

Al mismo tiempo, los costes se disparan. Las inversiones de capital se multiplicaron por más de dos, hasta los 51.400 millones de dólares, principalmente por el enorme desembolso en IA. También empieza a moderarse el crecimiento de la publicidad en el buscador. Los ingresos por búsquedas aumentaron un 12%, hasta los 63.300 millones de dólares, frente al crecimiento del 14,5% registrado un año antes.

El dato llama la atención porque Google procesa más búsquedas que nunca. Durante la presentación de resultados, el director comercial, Philipp Schindler, reconoció que el Modo IA genera menos ingresos por consulta. Los usuarios plantean sus preguntas a un asistente conversacional, lo que resta protagonismo a la lista tradicional de resultados y anuncios.

Google también sufre ahora las consecuencias de la IA

La paradoja es que Google se benefició durante años de las webs que dependían de su buscador. Los editores invertían en periodistas, investigaciones y artículos. Google organizaba esa información y ganaba miles de millones mostrando anuncios junto a los resultados de búsqueda.

La llegada de las Vistas creadas con IA en 2024 cambió esa relación. Google empezó a ofrecer cada vez más respuestas elaboradas con información de otras páginas web. Para los usuarios resulta cómodo: ¿para qué entrar en un medio digital si Google ya ofrece la respuesta en la parte superior de la página?

Para los editores, la situación es muy distinta. Asumen el coste de producir información, pero pierden visitas frente a un buscador que utiliza su trabajo para ofrecer sus propias respuestas. Las consecuencias ya son visibles. Según los datos recopilados por Axios, las visitas mensuales a las grandes webs de noticias pasaron de más de 70 millones en julio de 2024 a poco más de 47 millones en julio de 2026.

Diversos estudios también muestran que las Vistas creadas con IA reducen considerablemente los clics hacia otras webs. Google ha intentado restar importancia a estas preocupaciones en repetidas ocasiones, pero las perspectivas para los editores son poco alentadoras. En un estudio del Instituto Reuters, los directivos del sector de los medios prevén que el tráfico procedente de los buscadores hacia sus webs se reduzca casi a la mitad en los próximos tres años.

¿Ha perjudicado Google su propio modelo de negocio?

Se da así una situación peculiar. Google ha desarrollado una tecnología que reduce el tráfico hacia otras webs, pero ahora descubre que también presiona sus propios ingresos publicitarios. La compañía intenta reinventarse por temor a quedar rezagada frente a competidores como ChatGPT. Desde la irrupción de este asistente a finales de 2022, el modelo tradicional de búsqueda está bajo presión.

Google difícilmente podía quedarse de brazos cruzados mientras los usuarios se pasaban a la IA. Pero la solución elegida plantea un problema de fondo. Si los usuarios visitan cada vez menos páginas web, a los editores les resulta más difícil producir información independiente. Y si esas webs desaparecen, surge la pregunta de dónde obtendrán los sistemas de IA la información actualizada que necesitan.

Google corre así el riesgo de debilitar el ecosistema que ha sustentado su buscador durante años. Schindler, sin embargo, mantiene el optimismo. Durante la presentación de resultados, destacó que el Modo IA abre nuevas oportunidades comerciales. Según explicó, muchos usuarios plantean consultas que pueden acabar en compras. Además, buena parte de las búsquedas realizadas a través del Modo IA se sumarían al tráfico existente, lo que podría generar nuevos ingresos publicitarios a largo plazo.

Es posible, pero, por ahora, la reacción bursátil demuestra que los inversores no solo se fijan en cuántas personas utilizan la IA. Sobre todo, quieren saber cuánto dinero puede ganar Google con ella. Y mientras la compañía busca un modelo de negocio rentable, los editores deben intentar sobrevivir en un entorno digital en el que cada vez menos usuarios acceden a las fuentes originales de la información.

ray ban

Disputa familiar en Ray-Ban: un heredero rechaza 3.500 millones de euros

ray ban
Sam Altman OpenAI
Time, IA
Más Bolsa news

Más leídos

Grok XRP
Máquina de fabricación de chips, ASML
Elecciones en Estados Unidos: centro de votación