Octubre suele ser uno de los mejores meses para Bitcoin (BTC), pero este año está siendo distinto. La cotización amenaza con cerrar el mes con su mayor caída en octubre desde 2014. Y la presión no se limita al mercado de las criptomonedas: las acciones tecnológicas y el oro también atraviesan dificultades.
El «Uptober» amenaza con saldarse en pérdidas
Entre los inversores en criptomonedas, octubre se conoce como «Uptober», un apodo que alude a las fuertes subidas que Bitcoin ha registrado en este mes en muchos años anteriores.

Este año, el panorama es muy distinto. Bitcoin acumula pérdidas importantes y amenaza con cerrar octubre con su peor resultado en doce años.
Esta evolución está ligada a la incertidumbre en los mercados financieros. La preocupación por los tipos de interés reduce el apetito por el riesgo de los inversores, lo que añade presión vendedora sobre Bitcoin y otras criptomonedas.
Bitcoin también se ha alejado de sus patrones históricos en otros momentos del año. Agosto y septiembre, por ejemplo, fueron meses relativamente sólidos, pese a que ese periodo suele ser menos favorable para el mercado de las criptomonedas.
Esto dificulta anticipar los próximos movimientos a partir de ciclos anteriores.
Por ello, algunos analistas apuntan a diciembre como un posible mes de recuperación. En ciclos anteriores, Bitcoin repuntó en esta fase, aunque no hay garantías de que vuelva a ocurrir.

La presión no se limita a Bitcoin
La presión vendedora no afecta solo al mercado de las criptomonedas. Las acciones tecnológicas también sufren, especialmente las de empresas para las que los inversores prevén un fuerte crecimiento futuro.
Los tipos de interés son uno de los factores que explican esta situación. Cuando los inversores anticipan que se mantendrán elevados durante más tiempo, disminuye el valor que atribuyen a los beneficios futuros de las empresas. Esto puede perjudicar especialmente a las tecnológicas de rápido crecimiento.
A corto plazo, Bitcoin se mueve a menudo en la misma dirección que estas acciones. Aunque es habitual compararlo con el oro, muchos inversores siguen considerando BTC una inversión de riesgo.
Por ello, cuando aumenta la incertidumbre y los inversores buscan reducir su exposición al riesgo, Bitcoin puede caer al mismo tiempo que las acciones tecnológicas.
Ni el oro escapa a la presión vendedora
El oro también atraviesa dificultades. Es un comportamiento llamativo, ya que el metal precioso suele ganar atractivo cuando los inversores temen por la evolución de la economía.
Una posible explicación está en la evolución de los tipos de interés. El oro no genera intereses, por lo que una mayor rentabilidad de la deuda pública puede reducir la demanda del metal precioso.
El dólar estadounidense también influye. El oro cotiza en dólares en los mercados internacionales, de modo que una apreciación de la divisa encarece su compra para quienes pagan en otras monedas.
Así, Bitcoin, las acciones tecnológicas y el oro se encuentran bajo presión al mismo tiempo. La expectativa de que los tipos de interés se mantengan elevados durante más tiempo desempeña un papel importante.
Las últimas horas de octubre serán, por tanto, decisivas para Bitcoin. Si se mantienen las pérdidas acumuladas en el mes, quedarán frustradas las habituales expectativas de un «Uptober» y BTC cerrará octubre con su peor resultado desde 2014.