Newsbit
Ver app
Ver

Hace cinco años, ExxonMobil parecía una empresa de otra época. La crisis del coronavirus había golpeado con fuerza el precio del petróleo, la acción estaba bajo presión y un pequeño fondo de cobertura activista logró imponer tres puestos en el consejo de administración.

Además, Exxon fue excluida del Dow Jones Industrial Average. Para una compañía cuyos orígenes se remontan a la Standard Oil de John D. Rockefeller, fue un golpe simbólico.

De opmars van Exxon in beeld.
El avance de Exxon, en gráfico. Fuente: TradingView

Ahora, el panorama ha cambiado por completo. Bajo la dirección de su consejero delegado, Darren Woods, Exxon se ha convertido en la petrolera occidental más fuerte del momento. La producción de petróleo y gas se sitúa en su nivel más alto en 40 años y la acción ha subido un 115% en los últimos cinco años.

Exxon siguió apostando por el petróleo

Mientras competidores europeos como BP y Shell invertían miles de millones en energía eólica y solar, Exxon se mantuvo fiel al petróleo y al gas. Parecía una apuesta arriesgada en un momento en que los inversores daban cada vez más importancia a las políticas climáticas. Pero Woods no se apartó de su estrategia.

Exxon invirtió con fuerza en Guyana, uno de los mayores descubrimientos petroleros del mundo. La compañía entró en un gigantesco proyecto de GNL en Catar y compró Pioneer Natural Resources por 60.000 millones de dólares.

Con ello, Exxon se convirtió en el mayor productor y titular de concesiones en la cuenca del Pérmico, el principal yacimiento petrolero de Estados Unidos. Esas decisiones dieron resultado.

La guerra en Ucrania, el aumento de los precios del petróleo y el regreso de Donald Trump le dieron viento de cola en el plano político. Se revirtieron normas medioambientales y la energía fósil volvió a ocupar un lugar central en la estrategia estadounidense.

Los activistas pierden terreno

Al mismo tiempo, Exxon ha intensificado su pulso con los activistas climáticos y los accionistas críticos. La compañía trasladó su sede jurídica a Texas, donde el derecho societario resulta más favorable para la dirección. Sus críticos advierten de que, con ello, los accionistas pierden capacidad de influencia.

Exxon también mantiene una firme oposición a normas climáticas más estrictas, sobre todo en Europa. La empresa se niega a fijar objetivos para las emisiones generadas cuando sus clientes queman su petróleo y su gas.

Según Exxon, esa responsabilidad recae en el usuario. Sus críticos sostienen que, de este modo, la compañía intenta dejar fuera del foco su mayor impacto climático.

Bolsas asiáticas en verde

Las bolsas asiáticas abren al alza tras la debilidad de los semiconductores en Wall Street

Bolsas asiáticas en verde
La bolsa sube; el AEX avanza
Elon Musk
Más Bolsa news

Más leídos

XRP, ripple
XRP, ripple
Michael Saylor