El mundo financiero subestima el riesgo de una nueva crisis, según Lloyd Blankfein, exdirector ejecutivo de Goldman Sachs. Blankfein expresó estas opiniones en una entrevista con el Financial Times con motivo de su nuevo libro. Su consejo es claro: actúe como si una crisis similar a la de 2008 estuviera en camino, incluso si no sabe de dónde podría provenir.
‘Cuanto más tiempo pasa en calma, mayor es el riesgo’
Blankfein dirigió Goldman Sachs durante la crisis financiera de 2008. A su juicio, la ausencia de un gran colapso desde entonces ha llevado a una negligencia considerable en el sector.
“La gente ha perdido el miedo”, señala. “Cuanto más tiempo pasa entre grandes crisis, mayor es la probabilidad de que la próxima sea más grave.”
Advierte que, si algo sale mal, se revelará que muchos activos están valorados en los balances a precios que no son alcanzables en el mercado.
Gestión rigurosa del riesgo como lección de 2008
Durante la crisis crediticia, Goldman Sachs optó, según Blankfein, por valorar agresivamente los activos a precio de mercado (“mark to market”) y reducir los riesgos de manera temprana.
Esto significó que los operadores fueron obligados a vender posiciones, incluso si parecían aún líquidas, para comprobar cuál era su verdadero valor de mercado.
Blankfein afirma que otras entidades bancarias no fueron tan estrictas. Instituciones como Bear Stearns, Merrill Lynch y Lehman Brothers terminaron excesivamente cargadas de activos problemáticos.
También defiende la intervención del gobierno en aquel momento. Según él, las medidas de apoyo no tenían como fin salvar a los bancos, sino estabilizar el sistema financiero y la economía.
Nuevos riesgos: IA y entidades financieras no bancarias
Blankfein identifica nuevos riesgos potenciales hoy en día, como el rápido avance de la inteligencia artificial, que puede desestabilizar las estructuras económicas, y el crecimiento de los prestamistas no bancarios, que están menos regulados que los bancos tradicionales.
Advierte que, precisamente en periodos de estabilidad prolongada, los riesgos suelen aumentar sin que se note.
Sin embargo, Blankfein también aclara que no está prediciendo una crisis específica. No sabe cuándo o dónde podría surgir la próxima conmoción. Pero su mensaje es que las instituciones deben prepararse como si fuera posible.
Esto, según él, implica:
- Valoración transparente de los activos
- Gestión rigurosa del riesgo
- Estimación realista de la liquidez
Su lección central de 2008: las crisis no solo surgen por choques externos, sino porque los riesgos se ignoran durante demasiado tiempo. En una época en la que los mercados parecen relativamente estables y los inversores están acostumbrados a un respaldo rápido de los bancos centrales, su advertencia es sobre todo un llamado a la disciplina.
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