Nvidia anunció esta semana un gigantesco paquete de financiación de 500.000 millones de dólares para seguir ampliando la infraestructura de IA. En la operación participan grandes nombres como BlackRock, Goldman Sachs, Blackstone, Brookfield, KKR y Apollo. Sobre el papel, parece una buena noticia para el mercado alcista de la IA: más capital implica más centros de datos, más capacidad de cálculo y, en última instancia, más demanda de chips de Nvidia.
En el pasado, Nvidia, el Nasdaq y el índice de semiconductores SOXX solían dispararse con noticias de este tipo. Esta vez, sin embargo, las cotizaciones están en rojo. No es una prueba de que el mercado alcista de la IA haya terminado, pero sí una señal de que el mercado ha entrado en una nueva fase.
Los inversores quieren algo más que promesas
En los últimos años, las acciones vinculadas a la IA fueron recompensadas sobre todo por grandes narrativas. Más inversión. Más centros de datos. Más chips. Más crecimiento futuro. Pero esa etapa parece estar cambiando poco a poco. Las promesas de inversión ya no bastan para entusiasmar a los inversores. El mercado quiere pruebas.
Rentabilidad. Flujo de caja. Crecimiento de los beneficios. Márgenes más altos. Es lógico. Las cifras que se manejan en la IA son tan elevadas que los inversores quieren saber si todo ese capital acabará generando retornos suficientes. Un acuerdo de financiación de 500.000 millones de dólares suena espectacular, pero al mismo tiempo plantea la duda de si el sector necesita apoyarse cada vez más en financiación para mantener el crecimiento.
¿Dónde está Citadel?
Otro detalle llamativo es la ausencia de Citadel. Resulta interesante porque Citadel se movió con rapidez tras la implosión del fondo de IA de Leopold Aschenbrenner para hacerse con activos a bajo precio.
Eso plantea inevitablemente la pregunta de si firmas como Citadel están esperando de nuevo tensiones en el sistema, esta vez a mayor escala.
No es una conclusión firme, pero sí una idea relevante. Si la infraestructura de IA se financia de forma demasiado agresiva, una corrección posterior podría crear oportunidades para actores con mucha liquidez.
La IA física, la próxima gran tendencia
Eso no significa que la historia de la IA haya terminado. Al contrario. La siguiente fase del mercado alcista de la IA podría desplazarse hacia la robótica y la IA física. Es decir, una IA que no solo genera texto, imágenes o código, sino que ejecuta tareas en el mundo real.
La robótica podría acabar convirtiéndose en la revolución productiva que los inversores llevan años esperando. Los primeros indicios ya son visibles. El fabricante chino de robots Unitree saldrá a bolsa esta semana con una valoración de 9.000 millones de dólares. Eso equivale a unas 219 veces sus beneficios y 36 veces sus ingresos. Es caro, pero la demanda es enorme: la OPV fue sobresuscrita 5.500 veces por inversores minoristas.
La tensión geopolítica también va en aumento. Estados Unidos trabaja en restricciones a la importación de robots humanoides procedentes de China. Así, la pugna por la IA entre Washington y Pekín parece desplazarse de los chips a la IA física.
El entorno macro sigue siendo el mayor riesgo
Con todo, el mercado sigue siendo vulnerable al contexto macroeconómico. Esta tarde, a las 14:30, hora peninsular española, se publica el índice de precios al consumo (IPC) de Estados Unidos. Pero la reciente subida del petróleo limita el valor de ese dato. La estadística mira al pasado, mientras que el Brent cotiza ahora en torno a los 90 dólares.
Por eso, el conflicto con Irán sigue siendo el principal factor macroeconómico. Mientras el petróleo se mantenga alto y los tipos a largo plazo sigan subiendo, aumentarán los costes de capital para empresas, consumidores y gobiernos. Eso también supone, en última instancia, un riesgo para Nvidia y para el rally de la IA.
El mercado alcista de la IA sigue vivo. Pero, a partir de ahora, tendrá que demostrar más y prometer menos.
Fidelity detecta una señal que precedió a las caídas bursátiles de 2018 y 2022
¿Se acerca el fin del ciclo alcista en bolsa? Jurrien Timmer, directivo de Fidelity, observa un claro endurecimiento de las condiciones financieras.
Netflix compra los derechos del Mundial 2030 en España
Netflix se hace con los derechos de retransmisión del Mundial 2030 en España y Andorra. Aun así, los principales partidos seguirán emitiéndose en abierto.
China presiona a un proveedor clave de ASML: la UE interviene
La UE negocia con China para salvar a un proveedor clave de ASML. Las sanciones chinas han puesto en dificultades financieras a esta empresa alemana.
Más leídos
China se suma a Rusia y recorta las exportaciones de gasolina y diésel
China recorta parte de sus exportaciones de combustible para octubre, mientras la escasez de suministros de Rusia y Oriente Medio presiona los precios.
Francia se hunde en la crisis de deuda: los inversores se retiran en masa
La crisis de deuda francesa se agrava. Los inversores se retiran, la rentabilidad de los bonos alcanza su nivel más alto desde 2002 y crece la preocupación.
Los accionistas dan luz verde: Evernorth saldrá a bolsa con 473 millones de XRP
XRP contará con una nueva empresa cotizada. Evernorth planea salir al Nasdaq con millones de XRP tras una operación de 1.000 millones de dólares.