Newsbit
Ver app
Ver

Arranca una nueva semana marcada por la inflación. Los datos clave de Estados Unidos serán decisivos para la política de la Reserva Federal y, por tanto, para la evolución de los mercados financieros. ¿Qué cabe esperar y cuál puede ser el impacto en Bitcoin (BTC), el oro y la renta variable?

IPC e IPP

La atención se centra en el índice de precios al consumo (IPC), que se publicará el miércoles, y en el índice de precios de producción (IPP), previsto para el jueves. Ambos datos se conocerán a las 14:30, hora peninsular española.

El primer indicador mide lo que pagan los consumidores en caja; el segundo, lo que reciben los productores por sus bienes y servicios.

El mercado espera una tasa interanual del 3,4%, ligeramente por debajo del 3,5% de junio. La inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, bajaría al 2,5%.

MesIPC mensualIPC interanualInflación subyacente interanual
enero+0,2%2,4%2,5%
febrero+0,3%2,4%2,5%
marzo+0,9%3,3%2,6%
abril+0,6%3,8%2,8%
mayo+0,5%4,2%2,9%
junio-0,4%3,5%2,6%
julio (previsto)+0,2%3,4%2,5%

Desde el estallido de la guerra entre Irán y Estados Unidos a finales de febrero, la inflación ha vuelto a convertirse en un motivo de preocupación. El bloqueo del estrecho de Ormuz ha restringido el suministro de petróleo.

El precio del crudo se disparó y, con ello, la gasolina y el diésel se han encarecido con fuerza. Eso eleva los costes del transporte, que las empresas acaban trasladando a sus precios.

Estos datos corresponden a julio, justo el mes en el que el petróleo inició un segundo repunte. Tras el acuerdo marco de mediados de junio se borró toda la subida provocada por la guerra, pero la ruptura de esa tregua ha impulsado el precio más de un 40% en tres semanas.

Con todo, el dato del miércoles aún no reflejará todo el impacto. El IPC se calcula con medias mensuales, y el precio de la gasolina en Estados Unidos tocó su mínimo precisamente el 6 de julio.

En el conjunto del mes, la gasolina se situó todavía alrededor de un 3% por debajo del nivel de junio. La mayor parte del golpe del petróleo no se verá hasta los datos de agosto y septiembre.

Es discutible que una subida de tipos pueda hacer mucho en este caso. Esta inflación procede de un problema de oferta, no de una mayor demanda de bienes y servicios. La propia Fed lo reconoció en su último comunicado.

Unos tipos más altos encarecen el crédito y enfrían la demanda. Pero no hacen pasar ningún petrolero por el estrecho de Ormuz.

El Banco Central Europeo elevó los tipos el 11 de junio hasta el 2,25%. En Estados Unidos aún no ha ocurrido. Pero cuanto más se prolongue la guerra, mayor será esa posibilidad.

Hace dos semanas, la Reserva Federal decidió mantener los tipos en el rango del 3,50% al 3,75%. Tres presidentes regionales de la Fed votaron en contra porque ya querían subirlos, y el presidente Kevin Warsh habló de una «disputa familiar».

Warsh ha reiterado en varias ocasiones que está decidido a devolver la inflación al objetivo del 2%. Además, la semana pasada el Financial Times informó, citando fuentes conocedoras, de que Warsh quiere subir los tipos en septiembre si los datos de inflación decepcionan. Es decir, si salen por encima de lo previsto.

Esa probabilidad, sin embargo, se redujo el viernes. Tras el decepcionante informe de empleo, las opciones de una subida de tipos en septiembre cayeron de alrededor del 49% al 33%.

El mercado laboral estadounidense perdió 23.000 empleos el mes pasado, cuando se esperaban 80.000 nuevos puestos de trabajo. Fue la tercera mayor destrucción de empleo desde la pandemia de coronavirus de 2020.

Desde entonces, las rentabilidades de la deuda pública han bajado, algo de lo que se ha beneficiado sobre todo el oro. Bitcoin también se ve favorecido por unos tipos más bajos, ya que no ofrece rendimiento por sí mismo y, por tanto, resulta más atractivo.

La renta variable se beneficia porque disminuyen los costes de financiación de las empresas. Además, los beneficios futuros se descuentan con menor intensidad. Esto favorece especialmente a las compañías de crecimiento, ya que buena parte de su valoración actual depende de expectativas a largo plazo.

Si la inflación del miércoles queda por debajo del 3,4%, la probabilidad de una subida de tipos seguirá disminuyendo, lo que presionaría tanto las rentabilidades como al dólar. Sería una buena noticia para el resto de mercados.

Acuerdo entre Irán y Omán y anuncio de Strategy

Esta semana no gira solo en torno a los datos de inflación. La guerra de Irán también sigue siendo un asunto clave para los mercados. Los inversores esperan ahora, sobre todo, el acuerdo entre Irán y Omán sobre la gestión del estrecho de Ormuz. La semana pasada ya se apuntó que el pacto estaba cerca.

Ese acuerdo se considera una condición para un pacto de paz más amplio que ponga fin a la guerra con Estados Unidos. Pero eso no implica que la estratégica vía marítima vaya a quedar despejada de inmediato. Irán quiere ver antes una larga lista de concesiones, desde reparaciones hasta la retirada de las tropas estadounidenses.

Para los bitcoiners, esta tarde también será importante, ya que Strategy, el mayor tenedor corporativo de Bitcoin, volverá a hacer un anuncio. ¿Comunicará una nueva compra de Bitcoin por primera vez desde el 22 de junio, o seguirá centrada en apoyar su producto de crédito STRC?

Bitcoin se bifurca por la disputa sobre el spam, pero la nueva red encalla de inmediato

Bitcoin se bifurca por la disputa sobre el spam, pero la nueva red encalla de inmediato

Bitcoin se bifurca por la disputa sobre el spam, pero la nueva red encalla de inmediato
Gráfico de cotización al alza
saylor
Más Bitcoin news

Más leídos

BlackRock
Nvidia
leopold