El enorme flujo de dinero hacia la inteligencia artificial empieza a generar desequilibrios, según un alto responsable de la supervisión financiera china. Cada vez más capital se concentra en un pequeño grupo de grandes tecnológicas, mientras que los sectores tradicionales tienen más dificultades para financiarse. Esta dinámica añade un nuevo riesgo a la carrera mundial por la IA.

La IA acapara los flujos de capital

Xiao Yuanqi, subdirector del organismo supervisor financiero chino, advierte de que la inversión en IA está alcanzando una concentración excesiva, según recoge Reuters. A su juicio, la entrada masiva de dinero en las empresas tecnológicas y los líderes del mercado está elevando el endeudamiento en esos sectores.

Esta dinámica puede propiciar una expansión demasiado rápida. Las empresas invierten miles de millones en chips, centros de datos y otras infraestructuras para ganar cuota de mercado lo antes posible, sin que siempre esté claro qué beneficios obtendrán a cambio.

Al mismo tiempo, Xiao alerta de un efecto de desplazamiento: cuanto más capital se destina a la IA y la tecnología, menos atractivas resultan las empresas tradicionales para los inversores y los bancos.

Esto puede encarecer su financiación. Las empresas ajenas al sector tecnológico tendrían que pagar intereses más altos por sus préstamos, lo que reduciría su margen para invertir, crecer y producir.

La advertencia va más allá de las valoraciones

La preocupación, por tanto, no se limita a si las acciones vinculadas a la IA están demasiado caras. Según Xiao, la concentración del capital también puede tener consecuencias más amplias para el conjunto de la economía.

La acumulación de cada vez más dinero en un mismo sector puede elevar el riesgo crediticio y poner en tensión la estabilidad financiera, sobre todo si las empresas recurren a un fuerte endeudamiento para acelerar sus inversiones en IA.

Por ello, considera que las autoridades deben prepararse específicamente para los cambios económicos que provoca la IA. No basta con una política tecnológica: también se necesitan normas de gestión macroeconómica y de control de los riesgos financieros.

La advertencia llega en un momento en el que tanto China como Estados Unidos destinan enormes sumas a infraestructuras de IA. Las grandes tecnológicas invierten cientos de miles de millones de dólares en chips, centros de datos y suministro energético.

¿Qué consecuencias tiene para la Bolsa?

Estas elevadas inversiones no tienen por qué suponer un problema. La cuestión es si los ingresos futuros serán suficientes para justificarlas. Esa incertidumbre ya se ha dejado notar en Bolsa en las últimas semanas.

En China, muchas acciones de empresas de IA y de fabricantes de chips han registrado fuertes caídas tras haber alcanzado valoraciones extremas. También en Estados Unidos las grandes tecnológicas sufren importantes correcciones.

Los descensos muestran lo rápido que puede cambiar el ánimo de los inversores cuando el mercado pierde confianza en que los beneficios futuros justifiquen las inversiones y las valoraciones actuales.

CFTC

La regulación estadounidense da luz verde a los futuros perpetuos sobre acciones en Wall Street

CFTC
Shopify se desploma un 20% en Bolsa tras incumplir las previsiones de ingresos por primera vez en cuatro años
Palantir
Más Bolsa news

Más leídos

Grok XRP
Elon Musk
Ethereum ETHER