El supervisor financiero de Japón, la Financial Services Agency (FSA), ha aprobado un gran proyecto de colaboración en el que los principales bancos y empresas del país emitirán monedas digitales vinculadas al yen japonés. Este llamado “Payment Innovation Project” debe hacer los pagos en Japón más modernos, rápidos y seguros, algo que pretende lograr.
Según la FSA, la iniciativa se ha puesto en marcha como respuesta al rápido avance tecnológico en el mundo financiero, especialmente en el ámbito de la tecnología blockchain. Entre los participantes figuran Mizuho Bank, Mitsubishi UFJ Bank, Sumitomo Mitsui Banking Corporation, Mitsubishi Corporation y la plataforma de stablecoins Progmat, que forma parte de MUFG. Con el proyecto, quieren hacer posible el uso del yen digital en los pagos cotidianos.
Pagos con stablecoins respaldadas por el yen
Las nuevas stablecoins son monedas digitales cuyo valor se mantiene siempre igual que el del yen japonés. Eso las hace más estables que otras criptomonedas, cuyo valor puede fluctuar con fuerza. Según el supervisor, las instituciones participantes comenzarán este mes a emitir estas stablecoins para pagos empresariales.
El objetivo es agilizar las transacciones entre empresas, reducir costes y mejorar la facilidad de uso. Las organizaciones participantes suman en conjunto más de 300.000 clientes corporativos. La FSA subraya que la transparencia y la protección del usuario son prioritarias. Una vez finalizado el periodo de prueba, los resultados y conclusiones se harán públicos.
Creciente interés por el yen digital en Japón
El Payment Innovation Project llega poco después del lanzamiento de otra stablecoin respaldada por el yen por parte de la fintech JPYC. Esta compañía, con sede en Tokio, ha desarrollado su propia plataforma digital y colabora con siete empresas que ya quieren utilizar la stablecoin.
La rápida sucesión de iniciativas muestra que Japón se está consolidando como pionero en el ámbito de las monedas digitales. Si antes el Gobierno actuaba con dureza frente a las criptomonedas, ahora parece apostar por la colaboración con el sector financiero para impulsar la innovación.
Nueva regulación para el mercado cripto en preparación
Entretanto, la FSA trabaja en un paquete de nuevas normas para regular mejor el mercado cripto y hacerlo más fiable. El supervisor también estudia si, en el futuro, los bancos podrán mantener criptomonedas como Bitcoin como inversión. Sería un paso importante hacia una mayor integración entre las finanzas tradicionales y los activos digitales.
Además, el supervisor de valores japonés prepara normativa para evitar las operaciones con información privilegiada en las plataformas cripto. Con ello se busca contribuir a un mercado justo y transparente. Con estas iniciativas, Japón se prepara para un futuro en el que las monedas digitales desempeñen un papel permanente en la economía.
El GAFI alerta: las stablecoins se usan cada vez más para blanquear capitales
El GAFI advierte de que los delincuentes recurren cada vez más a las stablecoins. Un nuevo informe señala riesgos crecientes en DeFi, la supervisión y la regulación internacional.
Ripple y Capital One invierten en la firma de stablecoins Velocity
La financiación llega en un momento en que cada vez más empresas invierten en aplicaciones vinculadas a las stablecoins.
El FMI advierte: las stablecoins en dólares pueden avivar crisis cambiarias
Las stablecoins en dólares facilitan el acceso al dólar, pero, según el FMI, pueden aumentar de forma considerable la presión sobre las divisas débiles.
Más leídos
Una criptocartera con 650.000 usuarios cierra tras una brecha de seguridad
Ctrl Wallet, una cartera multicadena sin custodia que permite a los usuarios gestionar sus propios activos digitales, cierra definitivamente.
Hackers hallan una nueva vía para vaciar monederos cripto a través de software de confianza
Un paquete de software muy utilizado por desarrolladores de la blockchain Injective ha sido afectado por un ataque a la cadena de suministro.
Por qué el euro pierde impulso, según Rabobank
Rabobank ve cómo se desvanece el optimismo sobre el euro por los problemas de Alemania, la energía cara y el débil crecimiento de la eurozona.