Según el destacado economista Steve Hanke, la economía estadounidense se encuentra en un cruce peligroso. Según él, la Reserva Federal ha dejado de combatir la inflación, mientras la bolsa se encamina hacia nuevos máximos. «Estamos absolutamente en una burbuja», advierte. Y según Hanke, esto no es una coincidencia, sino el resultado de la presión política desde el entorno de Donald Trump.
‘La Fed cede ante Trump’
En una conversación con The David Lin Report, Hanke criticó duramente la política actual de la Reserva Federal. Mientras que hasta hace poco el banco central intentaba reducir la inflación, parece que ese plan ha sido descartado. «Han dejado de ajustar en silencio», dice Hanke. «De hecho, han vuelto a imprimir dinero».
En diciembre, la Fed comenzó de nuevo a comprar bonos del Tesoro de Estados Unidos por un valor de 40 mil millones de dólares. De esta manera, inyecta dinero fresco en el sistema financiero, justo lo que antes quería evitar. Al mismo tiempo, la inflación estadounidense se mantiene en el 2,7%, muy por encima del objetivo oficial del 2%.
Según Hanke, el cambio de rumbo del banco central no es casualidad. «Es una cortina de humo», afirma. «Trump y su equipo de campaña están presionando a la Fed para que flexibilice la política, y eso ya está dando sus frutos».
‘Así es como surgen las burbujas’
Hanke teme que de esta manera la Reserva Federal siga avivando las llamas en los mercados. «Al monetizar el déficit presupuestario, la cantidad de dinero aumenta. Y más dinero significa precios más altos», dice. Según él, esto se refleja en prácticamente todos los mercados.
Recientemente, los precios de materias primas como el oro, la plata, el platino y el cobre se dispararon. Incluso el litio comienza a mostrar signos de recuperación. Pero lo más preocupante es el mercado de acciones. «Está en un nivel insalubre», señala Hanke. «No cabe duda: estamos en una burbuja».
Trump quiere un tope a los intereses: ‘Simple control de precios’
El economista también critica duramente la propuesta más reciente de Trump de limitar los intereses de las tarjetas de crédito al diez por ciento. «Eso es un control de precios anticuado», dice Hanke. «Parece atractivo, pero socava el sistema financiero y no resuelve el problema real».
Según Hanke, el verdadero peligro radica en la próxima regulación que dará a los bancos más margen para prestar dinero. Los bancos comerciales, responsables de la mayor parte de la creación de dinero, pronto tendrán más capacidad para conceder crédito. Esto impulsará aún más la cantidad de dinero, y por lo tanto, la inflación.
Para Hanke está claro. El cambio de rumbo de la Reserva Federal no es casualidad. «Han quitado el freno. Y eso es exactamente lo que Trump quiere».
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