El conocido macroeconomista Henrik Zeberg advierte de que la economía mundial está al borde de una gran recesión. Ve señales en todo el mundo de que el crecimiento se está desmoronando con rapidez, mientras que los mercados financieros marcan nuevos máximos.
Según él, así se crea una situación peligrosa en la que los inversores se sienten tranquilos por las subidas de las cotizaciones, mientras que los riesgos fundamentales reales no dejan de aumentar.
Las señales de recesión se dan la vuelta
Zeberg escribe en X que importantes indicadores adelantados cambiaron de dirección en noviembre. Esos indicadores proceden de su propio modelo de ciclo económico, que según afirma ha anticipado todas las recesiones desde 1950. Aún no apuntan a una contracción en marcha, pero sí a que la economía está “muy cerca del punto de inflexión”.
También los coincident indicators, que señalan cuándo comienza efectivamente una recesión, muestran un patrón que, según Zeberg, recuerda al de finales de 2007. Entonces, estos indicadores giraron a la baja un mes antes del inicio oficial de la recesión. En aquel periodo, el mercado bursátil tocó techo justo antes.
Última fase del rally de mercado
Aun así, observa que las bolsas y las criptomonedas están registrando un último impulso alcista. A su juicio, esto se debe a la abundante liquidez proporcionada por los bancos centrales. Espera que las acciones y las grandes criptodivisas como Bitcoin (BTC) y Ethereum (ETH) puedan seguir subiendo hasta diciembre. Esto puede dar a los inversores la impresión de que la economía está sana, cuando en realidad la tendencia subyacente se está debilitando.
También el dólar estadounidense parece estar formando un suelo, según Zeberg. Eso podría desembocar en un dólar más fuerte en 2026, algo que históricamente suele coincidir con periodos de tensión económica.
Zeberg insiste en que este repunte no debe confundirse con una prosperidad duradera. Señala un sistema financiero sobrecargado y unas valoraciones de mercado que, en su opinión, han dejado de ser sostenibles.

Las bolsas siguen subiendo, pero aumentan las tensiones
Los mercados globales siguen cerca de máximos. En Estados Unidos, el S&P 500, el Nasdaq y el Dow Jones cerraron a finales de noviembre claramente al alza, impulsados por las expectativas de recortes de tipos de interés. Sin embargo, varios analistas califican esto como un típico “comportamiento de final de ciclo”. Las subidas más fuertes proceden de un pequeño grupo de valores tecnológicos y de IA, mientras que los datos económicos más amplios muestran enfriamiento.
Para los inversores en criptomonedas, el panorama es doble: por un lado, una posible última y potente subida en la cotización de Bitcoin y en las altcoins; por otro, un riesgo creciente de que la economía en su conjunto se encamine hacia una recesión.
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