Wall Street recibió el lunes exactamente la combinación que esperaban los inversores. Las acciones vinculadas a la IA subieron con fuerza, mientras que el petróleo y la rentabilidad de la deuda estadounidense bajaron. El resultado fue un avance del 1,5% del S&P 500, que firmó su mejor sesión bursátil desde principios de agosto.
El Nasdaq Composite llegó a subir un 2,3% y cerró en máximos históricos por primera vez desde junio. Este martes, de momento, la sesión se presenta tranquila. Los futuros del S&P 500 cotizan planos y los del Nasdaq 100 avanzan alrededor de un 0,09%.
La fiebre por la IA vuelve a impulsar al mercado
El gran motor volvió a ser la tecnología. Meta subió más de un 11%. Intel ganó un 12% y AMD alrededor de un 10%, lo que llevó brevemente la capitalización bursátil de AMD a rozar el billón de dólares.

Nvidia también avanzó un 2% y el fabricante de fibra óptica Corning ganó casi un 6%. Con ello, se mantiene intacto el patrón observado en las últimas semanas.
Los inversores siguen preocupados por los tipos de interés elevados, las tensiones geopolíticas y la inflación, pero mientras las expectativas de beneficios ligadas a la IA se mantengan firmes, el dinero continúa fluyendo hacia la tecnología. Por ahora, el entusiasmo por la IA pesa más que las inquietudes macroeconómicas.
La caída del petróleo da oxígeno a Wall Street
El precio del petróleo también ayudó de forma notable. El WTI cayó el lunes un 4,5%, hasta 95,78 dólares por barril. El Brent perdió más de un 3% y cerró en torno a 100,34 dólares. Es un dato relevante, porque el crudo ha sido en las últimas semanas una de las principales fuentes de temor inflacionista.
Un petróleo más barato reduce la presión sobre consumidores y empresas, y facilita algo más a la Reserva Federal la tarea de contener la inflación. También bajó la rentabilidad del bono estadounidense a diez años, que cedió algo más de cuatro puntos básicos, hasta el 4,951%.
Sigue siendo un nivel elevado, pero vuelve a situarse por debajo del umbral psicológicamente importante del 5%.
Trump y Xi, la próxima prueba para los mercados
La atención se desplaza ahora al encuentro entre Donald Trump y el presidente chino, Xi Jinping, en Washington. Sobre la mesa figuran, entre otros asuntos, la inteligencia artificial, la guerra con Irán, los aranceles y las tierras raras.
Para los mercados financieros, la IA es el punto más relevante. Estados Unidos y China están inmersos en una carrera tecnológica. Chips, energía, materias primas y centros de datos se han convertido cada vez más en asuntos geopolíticos.
Cualquier acuerdo sobre restricciones a la exportación o materias primas críticas puede tener consecuencias directas para compañías como Nvidia, AMD y otros fabricantes de chips.
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