Newsbit
Ver app
Ver

La inflación en la eurozona cayó en junio más de lo previsto por los economistas. Con ello se reduce la presión sobre el Banco Central Europeo (BCE) para volver a subir los tipos este mes. La moderación de los precios de la energía, los alimentos y los servicios explica buena parte del descenso, aunque el nivel de precios sigue por encima del objetivo del banco central.

La inflación baja al 2,8%

Según los datos preliminares de Eurostat, la inflación en los veinte países que comparten el euro se situó en junio en el 2,8%. Supone una clara caída frente al 3,2% de mayo y queda también por debajo del 3,0% que esperaban los economistas.

La inflación subyacente, que excluye los precios más volátiles de la energía y los alimentos, también siguió moderándose. Bajó del 2,6% al 2,4%. Al mismo tiempo, la inflación en el sector servicios descendió del 3,5% al 3,2%.

Las cifras apuntan a que el reciente repunte de los precios de la energía ha tenido un impacto menor sobre el conjunto de la economía de lo que se temía. Tras la caída del precio del petróleo por la reducción de las tensiones en torno al estrecho de Ormuz, algunos economistas esperan que la presión sobre los precios pueda seguir disminuyendo en los próximos meses.

El BCE gana margen para esperar

El BCE elevó el mes pasado los tipos de interés en un cuarto de punto porcentual, hasta el 2,25%. Fue la primera subida desde 2023 y buscaba evitar que la inflación volviera a acelerarse.

Sin embargo, los últimos datos de inflación refuerzan la idea de que el banco central no necesita precipitarse con un nuevo movimiento. En las últimas semanas, varios responsables de política monetaria ya habían señalado que preferían esperar para ver cómo evoluciona la inflación.

Una de las principales preocupaciones del BCE es que el anterior encarecimiento de la energía acabe trasladándose también a otros precios y a los salarios. Por ahora, los datos más recientes ofrecen pocos indicios de que eso esté ocurriendo.

Aun así, otra subida de tipos sigue siendo probable

Pese a la caída de la inflación, más intensa de lo esperado, la mayoría de economistas e inversores sigue contando con una nueva subida de tipos más adelante este año, probablemente en septiembre u octubre.

Hay varias razones para ello. Los precios de la energía siguen por encima de los niveles previos al estallido del conflicto en Oriente Próximo y nuevas tensiones geopolíticas podrían volver a impulsar el petróleo. Además, los economistas temen posibles subidas de los precios de los alimentos por la escasez de fertilizantes y la persistente ola de calor en algunas zonas de Europa.

La próxima reunión de tipos del BCE está prevista para el 23 de julio. Para entonces, el banco central volverá a evaluar si la inflación se mantiene suficientemente bajo control o si son necesarias medidas adicionales.

oro, oro

El oro se recupera tras el fuerte golpe, pero persiste un gran riesgo

oro, oro
spacex
Mark Rutte, OTAN
Más Bolsa news

Más leídos

XRP, ripple
ripple xrp
XRP, ripple