Esta semana, los mercados financieros vuelven a girar en torno a una pregunta: ¿tendrá la Reserva Federal motivos suficientes para subir los tipos en septiembre? Según el Financial Times, el informe de inflación de agosto en Estados Unidos puede convertirse en el dato decisivo de cara a la reunión del 15 y 16 de septiembre.

Los economistas prevén que la inflación general se sitúe en el 3,4% interanual, igual que en julio. La inflación subyacente, que excluye alimentos y energía, bajaría ligeramente del 2,5% al 2,4%.

El repunte de la inflación general se explicaría sobre todo por el petróleo. La guerra entre Estados Unidos e Irán sigue alterando los flujos energéticos y mantiene elevados los precios del crudo. Pero la Fed tiene poco margen para actuar frente a una perturbación externa del petróleo. Por eso, el banco central centrará su atención principalmente en la inflación subyacente.

Waller deja la puerta abierta

El gobernador de la Fed Christopher Waller afirmó la semana pasada que estaría dispuesto a mantener los tipos sin cambios si se observa un mayor avance hacia el objetivo de inflación del 2%. Sin embargo, también dejó margen para una subida si la inflación vuelve a acelerarse.

Tras el informe de empleo, mejor de lo esperado, los mercados de futuros ya descuentan una probabilidad cercana al 60% de que la Fed suba los tipos este mes.

Eso convierte el dato de inflación en una referencia clave. Una inflación subyacente moderada podría dar a la Fed cobertura suficiente para hacer una pausa. Una lectura peor de lo previsto podría empujar de nuevo al mercado hacia una subida de tipos.

La economía británica muestra resistencia, pero sigue siendo vulnerable

También llegarán datos importantes desde el Reino Unido. La economía británica probablemente creció un 0,1% mensual en julio. No es un avance espectacular, pero sí mejora la imagen sombría que durante tiempo pesó sobre la actividad.

El tiempo más cálido y el Mundial habrían llevado a los consumidores hacia la hostelería y el ocio. Aun así, los riesgos siguen siendo evidentes. El encarecimiento de la energía puede volver a alimentar la inflación, el mercado laboral se debilita y el aumento de los tipos británicos presiona las hipotecas y las finanzas públicas.

La cuestión, por tanto, es si la economía británica se está fortaleciendo realmente o si solo muestra una resistencia temporal.

El BCE parece no haber terminado aún

En Europa, una nueva subida de tipos por parte del BCE parece prácticamente segura. La atención se centrará sobre todo en las nuevas previsiones de crecimiento e inflación. La mejora de los datos económicos podría elevar la estimación de crecimiento para 2026, mientras que las presiones inflacionistas siguen siendo persistentes.

Un petróleo camino de los 100 dólares y la sequía en Europa añaden presión sobre los precios y las cadenas de suministro. Según Société Générale, es posible que el BCE no alcance su objetivo de inflación hasta después de 2027. Por ello, una subida adicional de tipos en diciembre vuelve a parecer más realista.

Lavrov

Lavrov advierte: Alemania se encamina hacia una guerra con Rusia

Lavrov
Zelenski
Steve Witkoff
Más Economía news

Más leído

desplome cripto, cotizaciones cripto, velas japonesas, caídas
Elon Musk XAI, Grok
ASML