Galaxy Digital no cumplió en el segundo trimestre las previsiones de ingresos de Wall Street. La compañía cripto del multimillonario Michael Novogratz registró una facturación de 8.600 millones de dólares, por debajo de los 9.200 millones que esperaban los analistas. Tras la publicación de las cifras, la acción cayó el miércoles casi un 14%.
Durante la presentación de los resultados trimestrales, Novogratz también rebajó las expectativas sobre la CLARITY Act en Estados Unidos. Según afirmó, que la ley no salga adelante no sería una catástrofe para el sector cripto.
Los ingresos decepcionan, mientras la IA sigue creciendo
Galaxy sigue acusando la debilidad del mercado cripto. El volumen de negociación cayó en el último trimestre alrededor de un 7% frente a los tres primeros meses del año.
En el resultado final, Galaxy registró una pérdida de 85,3 millones de dólares. El descenso se debió sobre todo a la caída del valor de los criptoactivos en su balance. Aun así, la pérdida fue inferior a los 112,2 millones de dólares que preveían los analistas.
Al mismo tiempo, Galaxy continúa ampliando sus actividades fuera del ámbito cripto. La compañía está invirtiendo cada vez más en centros de datos para IA y en el último trimestre adquirió tres nuevas ubicaciones en Texas. Esas actividades generaron un beneficio bruto ajustado de 20 millones de dólares y un EBITDA ajustado de 11 millones de dólares.
Según Novogratz, la demanda de infraestructura para IA sigue siendo elevada. En ese contexto, destacó entre otros factores la reciente colaboración con Bank of New York Mellon.
Novogratz mantiene la calma sobre la CLARITY Act
Durante la presentación de resultados, Novogratz señaló que cada vez parece menos probable que el Senado estadounidense apruebe la CLARITY Act antes del receso de verano. Aun así, no lo considera un gran problema.
«Si la CLARITY Act no sale adelante, no será el fin del mundo. Este sector existe desde sus inicios sin una ley de ese tipo», afirmó.
No obstante, Novogratz indicó que espera que las negociaciones se retomen en septiembre y que demócratas y republicanos alcancen finalmente un compromiso.
El sector cripto lleva meses esperando la CLARITY Act. La norma debe definir con claridad qué supervisor es responsable de los distintos criptoactivos e introducir nuevas reglas, entre otros, para las plataformas de negociación y los brókeres de criptomonedas. Según la industria, eso permitiría reducir la incertidumbre regulatoria e impulsar la inversión institucional.
La tramitación del proyecto de ley lleva meses bloqueada en el Senado. Los políticos discrepan, entre otras cuestiones, sobre las disposiciones relativas a las actividades cripto del presidente Donald Trump y sobre la forma en que las stablecoins deben incorporarse a la ley.
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