Newsbit
Ver app
Ver

Un nuevo estudio de Rabobank concluye que esperar a una caída de los mercados para invertir suele dar peores resultados de lo que muchos creen.

Según el experto en inversiones Rik Lustermans, invertir de forma periódica en fechas fijas ofrece en muchos casos mejores resultados que intentar encontrar el momento perfecto de entrada. Con ello, el banco cuestiona una estrategia de inversión muy extendida.

Por qué el ‘buy the dip’ resulta tan atractivo

La idea detrás del ‘buy the dip’ es sencilla. Si la bolsa cae, por ejemplo, un 10%, puede parecer una oportunidad clara para entrar a precios más bajos. La estrategia ganó popularidad tras la crisis financiera y el desplome provocado por la pandemia, cuando los inversores que compraron en los momentos de mayores caídas acabaron logrando rentabilidades elevadas.

Pero, según Lustermans, esa no es la comparación adecuada. La cuestión no es si la bolsa termina recuperándose. La pregunta clave es si conviene más esperar a una corrección o empezar a invertir de inmediato.

Ahí, según el experto, hay una diferencia importante. Cuando las acciones caen, nadie sabe si el suelo ya se ha alcanzado. Una caída del 10% puede recuperarse al día siguiente, pero también puede convertirse en una corrección del 20% o del 30%. A posteriori, el momento perfecto de entrada suele parecer evidente, pero durante la caída predominan la incertidumbre y las malas noticias.

El coste oculto de esperar a una caída de la bolsa

Según Lustermans, el mayor inconveniente de una estrategia basada en comprar las caídas no está en adquirir activos durante una corrección, sino en el dinero que permanece mientras tanto sin utilizar.

El experto plantea el ejemplo de un inversor que quiere invertir 100 euros al mes, pero que solo entra cuando la bolsa ha caído un 10%. Si el mercado sube primero un 20% y después retrocede un 10%, ese inversor acabará comprando a un precio más alto que si hubiera empezado desde el principio. Además, se habrá perdido buena parte de la subida.

Dado que, históricamente, los mercados de acciones suben con más frecuencia de la que bajan, esperar durante mucho tiempo puede costar mucha rentabilidad a largo plazo, según el experto.

Los datos históricos apuntan en una dirección

Para comparar ambas estrategias, Lustermans analizó datos bursátiles históricos.

En el análisis se enfrentaron dos perfiles de inversor. El primero invierte directamente 100 euros cada mes. El segundo aparta esa cantidad mensualmente y solo la invierte cuando el mercado ha caído lo suficiente, por ejemplo un 10% o un 20%.

Aunque el segundo enfoque parece atractivo porque permite comprar a precios más bajos, los resultados muestran otra realidad, según Lustermans. El inversor que invierte de manera constante cada mes empieza a beneficiarse desde el principio de la rentabilidad a largo plazo del mercado de acciones. En la estrategia de comprar las caídas, en cambio, una parte del patrimonio permanece con frecuencia en efectivo y al margen del mercado, lo que hace que se pierda una parte relevante de los tramos alcistas.

En el análisis histórico, la inversión periódica acaba generando el mayor patrimonio final. Cuanto mayor es la caída que se espera antes de invertir, menor es el resultado final.

El ‘buy the dip’ es sobre todo un complemento

Según Lustermans, esto no significa que el ‘buy the dip’ sea una mala estrategia. Invertir más durante una corrección bursátil importante puede ser una decisión acertada. La diferencia, apunta, está en la ejecución.

Los inversores que mantienen un plan de aportaciones constante y añaden más capital durante las grandes caídas aprovechan los precios más bajos sin quedarse fuera del mercado durante largos periodos. Quien, por el contrario, espera durante años a la próxima gran corrección corre el riesgo de que la bolsa siga subiendo mientras tanto.

Para la mayoría de los inversores particulares, una estrategia sencilla y estructurada sigue siendo, por tanto, la opción más sólida. La inversión periódica evita que todo dependa del momento perfecto de entrada. Si durante una fuerte caída de la bolsa surge una oportunidad adicional para comprar, el ‘buy the dip’ puede ser un complemento valioso, según Lustermans. Pero no debería ser la base de toda la estrategia de inversión.

Estudiantes frente al portátil

Cuatro de cada cinco jóvenes inversores en cripto asumen más riesgo por sus problemas económicos

Estudiantes frente al portátil
Donald Trump
rico, rico, dinero
Más Finance news

Más leído

spacex
hombre en prisión
rebeldes hutíes