El rally bursátil vinculado a la IA pierde fuerza. La presión se concentra sobre todo en los fabricantes de chips, que en los últimos años habían sido los grandes beneficiados por el auge de la inteligencia artificial. Según los analistas de Goldman Sachs, ha llegado el momento de que los inversores miren más allá de la IA. El banco de inversión identifica tres estrategias que podrían ofrecer mejores rentabilidades en los próximos meses.
La fiebre por la IA se enfría y los semiconductores entran en mercado bajista
Las acciones de las grandes compañías de semiconductores han registrado un comportamiento excepcional en los últimos años gracias al crecimiento explosivo de la inteligencia artificial. La demanda de chips de alta potencia para aplicaciones de IA convirtió a empresas como Nvidia en grandes ganadoras en Wall Street.
Sin embargo, el sentimiento parece estar cambiando. El Philadelphia Semiconductor Index, una referencia clave para el sector de los chips, acumula ya una caída de más del veinte por ciento desde su máximo reciente. Con ello, el sector se encuentra oficialmente en mercado bajista.
Según Goldman Sachs, esto no significa que la revolución de la IA haya terminado, pero sí que los inversores deberían diversificar más sus carteras. Las valoraciones de muchas compañías vinculadas a la IA han subido con fuerza, mientras las expectativas siguen siendo elevadas.
Goldman Sachs ve oportunidades en tres temas de inversión
La primera estrategia se centra en empresas que se benefician de la creciente demanda de experiencias. Es el caso de compañías activas en viajes, entretenimiento y ocio. Según Goldman Sachs, los consumidores siguen destinando una parte relativamente elevada de su gasto a experiencias, incluso cuando el crecimiento económico se debilita.
Además, el banco de inversión ve oportunidades en las llamadas empresas de crecimiento compuesto. Se trata de compañías de calidad que logran aumentar sus beneficios de forma estable año tras año. Gracias a su sólida posición competitiva y a unos resultados previsibles, estas empresas suelen resistir mejor los episodios de tensión en los mercados financieros.
Por último, Goldman Sachs apunta a compañías que podrían convertirse en objetivos atractivos de adquisición. Se espera que el mercado de fusiones y adquisiciones gane dinamismo en los próximos meses, lo que podría favorecer especialmente a las acciones de posibles candidatas a una compra.
Mirar más allá de la IA
Aunque Goldman Sachs mantiene una visión positiva sobre las perspectivas a largo plazo de la inteligencia artificial, sus analistas advierten de que una dependencia excesiva de un único tema de inversión conlleva riesgos. Ahora que el rally de la IA se enfría y las acciones de chips pierden terreno, una mayor diversificación puede ayudar, según el banco, a aprovechar oportunidades en otras áreas del mercado.
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