El auge de la IA recibe una nueva advertencia, esta vez desde el mercado de crédito. Según el Financial Times, los costes de asegurar la deuda de grandes compañías de IA están aumentando con rapidez.
Los CDS sobre la deuda de empresas como Oracle, Alphabet, Amazon, Meta, Broadcom, Nvidia y SpaceX han subido en los últimos días hasta niveles récord.

Eso no significa que los inversores esperen una ola de quiebras. Sí muestra, en cambio, que el mercado está cada vez más preocupado por el enorme endeudamiento y las inversiones multimillonarias necesarias para seguir compitiendo en la carrera de la IA.
La IA exige cada vez más capital
Los grandes proveedores de computación en la nube y los fabricantes de chips están destinando cientos de miles de millones de dólares a centros de datos, chips, memoria, suministro energético y modelos de IA.
Mientras los inversores crean que estas inversiones se traducirán rápidamente en mayores ingresos, márgenes y flujos de caja, no hay problema. En ese escenario, la financiación con deuda se percibe como combustible para el crecimiento futuro.
Pero esa confianza empieza a tambalearse. Los inversores quieren ver ahora flujos de caja, márgenes más altos y beneficios.
Oracle, bajo presión
Oracle es la compañía que acapara más atención. El CDS a cinco años de la empresa subió a 215 puntos básicos, frente a los 144 puntos básicos de comienzos de año. Eso significa que los inversores deben pagar 215.000 dólares al año para asegurar 10 millones de dólares de deuda de Oracle frente a un impago.
El repunte llega después del plan de Oracle de invertir 70.000 millones de dólares en centros de datos durante el próximo año. S&P Global Ratings rebajó después la calificación crediticia de Oracle a BBB-, solo un escalón por encima del grado especulativo.
Los motivos son las enormes inversiones en IA y la incertidumbre sobre el camino para recuperar flujos de caja rentables. Ese es precisamente el punto débil de todo el sector.
Alphabet y Nvidia también se ven arrastradas
Las preocupaciones no se limitan a Oracle. El coste de proteger la deuda de Nvidia también subió a un nivel récord. Es llamativo, porque Nvidia es precisamente la gran vencedora del auge de la IA.
Pero Nvidia participa cada vez más activamente en la financiación de la cadena de la IA. La compañía invierte en clientes, respalda proyectos de centros de datos e incluso estaría implicada en enormes garantías vinculadas a la infraestructura de OpenAI.
Con ello crece el debate sobre la financiación circular. Las empresas financian proyectos que después compran sus propios chips, capacidad en la nube o servicios.
Alphabet también está bajo la lupa. El flujo de caja libre de la compañía fue negativo en el segundo trimestre por primera vez desde su salida a bolsa, mientras las inversiones en IA siguen aumentando.
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