El ‘Día D económico’ de Donald Trump contra Irán ha comenzado oficialmente. El presidente de Estados Unidos ya había anunciado la nueva ofensiva el pasado miércoles, pero el secretario del Tesoro, Scott Bessent, acaba de dar el pistoletazo de salida.
Según Bessent, arranca ahora el mayor ataque financiero jamás lanzado contra un adversario. El objetivo es aislar por completo a Irán en el plano económico, y los países que sostengan al régimen también se encontrarán con la oposición de Washington.
Bessent abre la ofensiva económica
Resulta llamativo que esta declaración de guerra no proceda del secretario de Defensa, sino del secretario del Tesoro. Bessent incluso califica esta nueva fase como la “batalla final”.
“Al amanecer comienza un Día D económico, el mayor ataque financiero jamás lanzado contra un adversario”, escribió en la red social X.
En un artículo de opinión publicado en Financial Times, Bessent detalla con más amplitud cómo debería desarrollarse esa ofensiva. Washington quiere cortar, entre otras cosas, el comercio de petróleo, los flujos financieros y otras vías económicas vitales para Irán.
“Nuestro objetivo es cortar todas las líneas económicas que mantienen en pie a este régimen tiránico, hasta que Teherán quede solo”.
Irán lleva décadas conviviendo con sanciones estadounidenses, pero Trump quiere ir ahora mucho más lejos. Empresas extranjeras, bancos y países que compren petróleo iraní o faciliten flujos de dinero también pueden verse afectados.
Con ello, Washington mira sobre todo a China, el principal socio comercial de Irán. Turquía, Pakistán y otros países también mantienen vínculos económicos con Teherán.
Las duras palabras de Bessent cobran aún más peso por una declaración de Trump del pasado viernes. Preguntado por las posibles intervenciones en el mercado de bonos, el presidente respondió: “Tenemos muchos tipos de intervención… La intervención definitiva es nuestro ejército”.
Menos de tres días después, es precisamente su secretario del Tesoro quien recurre al lenguaje bélico para iniciar la ofensiva económica contra Irán. Así, el poder financiero y el militar quedan situados llamativamente cerca.
El mensaje de Washington es claro: la presión económica se emplea abiertamente como instrumento de poder, mientras la amenaza militar permanece de fondo.
“Quienes teman el peligro de desafiar a Teherán no deben subestimar el coste de desafiar a Washington”, advierte.
Esta noche, a las 20:00 horas, debería haber más claridad. Bessent ha anunciado una rueda de prensa en la que explicará con más detalle sus planes.
Descarga la aplicación gratuita de Newsbit para enterarte al instante de qué va a ocurrir exactamente ahora.
Obama sí logró sentar a Irán a la mesa
La estrategia recuerda a la de Barack Obama. Durante su presidencia, las duras sanciones internacionales acabaron llevando a Irán a la mesa de negociación.
Pero hay una diferencia importante. Entonces, la posibilidad de una guerra seguía funcionando como amenaza de fondo. Ahora, Estados Unidos e Irán llevan casi seis meses combatiendo, y Teherán ha demostrado que puede soportar una enorme presión militar.
Según Bessent, Trump ha neutralizado en gran medida la capacidad militar iraní y ha “enterrado” su programa nuclear. Washington espera ahora terminar por la vía económica lo que no logró completar por la vía militar.
También está por ver cuántos países logra sumar Trump. China es, con diferencia, el principal socio comercial de Irán y compra buena parte del petróleo iraní. Pekín ya se ha pronunciado en contra de los planes estadounidenses.
Los Emiratos Árabes Unidos, en cambio, han anunciado que romperán sus lazos económicos con Irán. El golpe puede ser considerable, ya que buena parte del comercio iraní y de sus estructuras financieras pasa por Dubái.
Ormuz sigue siendo la gran baza de Irán
Irán también tiene en sus manos un potente instrumento económico: el estrecho de Ormuz. Esta ruta clave para el transporte de petróleo y gas sigue bloqueada en gran medida.
Teherán solo quiere reabrir por completo el paso si Washington cumple varias condiciones. Entre ellas figura precisamente un alivio de la presión económica estadounidense.
Irán reclama menos presión económica, mientras Trump hace desde hoy exactamente lo contrario y aprieta aún más las tuercas.
El mercado del petróleo acusa de lleno la tensión. El Brent ha subido alrededor de un 12% en las dos últimas semanas. Al inicio de la nueva semana bursátil, sin embargo, el precio del crudo ha vuelto a caer.

Mientras tanto, el deterioro económico en Irán ya es notable. La elevada inflación y el desempleo pesan con fuerza sobre los hogares, pero no está claro que más sanciones vayan a doblegar realmente al régimen.
La rentabilidad de la deuda japonesa, en máximos desde 1996: ¿aviso para Bitcoin?
Las rentabilidades a largo plazo en Japón suben a niveles récord. ¿Supone una amenaza para Bitcoin? Esto es lo que conviene vigilar en las próximas semanas.
Trump, bajo presión por más de mil operaciones bursátiles en un mes
Trump ordenó ejecutar más de mil operaciones bursátiles en un solo mes, mientras aumentan de nuevo las dudas sobre posibles conflictos de interés.
Canadá prevé una larga guerra comercial con EE UU que podría prolongarse más allá de las elecciones de medio mandato
Canadá se prepara para una guerra comercial prolongada con EE UU y destina ayudas a las empresas afectadas por los aranceles a la importación.
Más leído
Un analista cripto ve a XRP rumbo a 5,85 dólares y después a 9 dólares
El analista cripto Dark Defender ve margen para una fuerte subida de la cotización de XRP y señala objetivos de 5,85 y 9 dólares.
XRP vive una noche de vértigo: sube un 65% y luego se desploma
XRP se disparó hasta los 1,69 dólares, pero cayó con fuerza tras fracasar el acuerdo comercial entre EE. UU. y Canadá.
Actualización del mercado cripto: Bitcoin se enfría; cuándo empieza el mercado alcista
Bitcoin se toma un merecido respiro tras una subida vertiginosa, pero ¿cuándo se puede hablar de un nuevo mercado alcista?