SpaceX presenta esta noche sus resultados trimestrales con todas las miradas puestas en su división de inteligencia artificial. Es el negocio que más crece, pero también el que absorbe más miles de millones de dólares. Los inversores quieren comprobar si ese desembolso empieza a dar frutos.
SpaceX apunta a su primer beneficio desde la salida a bolsa
SpaceX publicará sus resultados trimestrales tras el cierre de Wall Street, a partir de las 22:00, hora peninsular española. Será la segunda vez que presente sus cuentas desde su salida a bolsa en junio. Con una valoración de 1,77 billones de dólares, fue el mayor debut bursátil de la historia.
Los analistas prevén unos ingresos de unos 12.800 millones de dólares, más de un 60% por encima de los registrados un año antes. Las estimaciones sitúan el beneficio por acción entre 13 y 16 centavos de dólar.
Sería el primer beneficio desde su estreno bursátil, ya que el trimestre pasado SpaceX registró unas pérdidas de 541 millones de dólares.
SpaceX hace tiempo que dejó de ser solo un fabricante de cohetes. La empresa genera ingresos con los lanzamientos, el servicio de internet por satélite Starlink y, desde febrero, la inteligencia artificial. Ese mes adquirió xAI, la empresa de IA de su consejero delegado, Elon Musk, que incluye el asistente conversacional Grok y la red social X.
Starlink contaba con 12 millones de abonados al cierre de junio. Los analistas esperan ahora unos 14,3 millones de clientes y unos ingresos de alrededor de 4.900 millones de dólares.
Sin embargo, el ingreso por cliente cayó de 85 a 66 dólares al mes, ya que Starlink crece sobre todo en países con tarifas más bajas. Los inversores quieren comprobar que ese descenso se frena.
La previsión de Musk, en el aire
El mayor crecimiento procede de la división de IA, que alquila capacidad de cálculo a empresas como Anthropic y Google. Según el consenso de los analistas, sus ingresos se habrían más que duplicado, hasta unos 6.400 millones de dólares. Con esa cifra, el negocio de IA superaría por primera vez a Starlink.
En agosto, Musk pronosticó en una comunicación interna que en septiembre la IA ya generaría más ingresos que todas las demás divisiones juntas. El consenso de los analistas sitúa su aportación en exactamente la mitad de la facturación.
Edison Yu, analista de Deutsche Bank, maneja una estimación algo inferior, de unos 6.000 millones de dólares. De confirmarse, no se alcanzaría por poco el umbral previsto por Musk.
Ese crecimiento exige un fuerte desembolso. Wall Street prevé unos 19.600 millones de dólares en inversiones de capital destinadas a centros de datos y chips. La cifra equivale a algo más de una vez y media los ingresos previstos.
Por ello, SpaceX estaría buscando un préstamo de 40.000 millones de dólares para comprar chips de Nvidia. Adam Jonas, analista de Morgan Stanley, advierte de que la necesidad de financiación adicional sigue pesando sobre el ánimo de los inversores, especialmente tras los recientes problemas de deuda de los proveedores especializados de infraestructura de IA en la nube.
Se refiere a pequeñas empresas que alquilan capacidad de cálculo para IA y que han tenido dificultades por su endeudamiento.
Las acciones de SpaceX se enfrentan a fuertes oscilaciones
La acción cerró el lunes cerca de los 148 dólares, más de un tercio por debajo del máximo de 225,64 dólares alcanzado poco después de su salida a bolsa. El precio de colocación fue de 135 dólares.

El mercado de opciones, en el que los inversores toman posiciones sobre los movimientos de las cotizaciones, anticipa una variación de alrededor del 7,8%. A partir del cierre del lunes, eso sitúa el precio en una horquilla aproximada de entre 136 y 159 dólares.
Tras los anteriores resultados, la acción se desplomó más de un 13% en una sola sesión. Esta vez, SpaceX anunció la fecha de publicación con solo cuatro días de antelación.
Kutgun Maral, analista de Evercore ISI, cree que la empresa quiere presentar sus cuentas antes de contratar nuevos préstamos o de que venzan los periodos de bloqueo, durante los cuales los primeros accionistas no pueden vender sus títulos.
El jueves podrán empezar a negociarse libremente hasta 1.300 millones de acciones y el viernes se sumarán otros 328,4 millones. Si los ingresos de IA decepcionan esta noche, esos accionistas tendrán un motivo más para vender sus títulos.
Mañana será el turno de Tesla, el fabricante de automóviles que también dirige Musk. En Wall Street crecen las especulaciones sobre una fusión: según Barclays, podría anunciarse una operación antes del 3 de diciembre, con SpaceX como compradora. La semana pasada, Tesla ya mostró un Roadster capaz de elevarse del suelo gracias a la tecnología de cohetes de SpaceX.
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