La tienda online Shein está por fin ante su debut bursátil tras años de intentos fallidos. El gigante de la moda rápida quiere empezar a cotizar sus acciones la próxima semana en Hong Kong. Sin embargo, queda poco de la elevadísima valoración que alcanzó en sus mejores años. Los inversores parecen haberse vuelto más cautos ante la desaceleración del crecimiento y la presión que afronta Shein desde varios frentes.

Shein captará 1.700 millones de dólares con su salida a bolsa

Según fuentes citadas por Reuters, el precio de la salida a bolsa se fijará probablemente en 48,56 dólares hongkoneses por acción. Con ello, Shein recaudaría unos 1.730 millones de dólares y alcanzaría una valoración cercana a los 26.500 millones de dólares.

La cifra llama especialmente la atención si se compara con la de hace apenas unos años. En 2022, los inversores privados valoraban Shein en casi 100.000 millones de dólares. Un año después, esa valoración ya había caído a 66.000 millones. En la próxima salida a bolsa, quedará reducida aproximadamente a una cuarta parte.

Shein sacará al mercado 280 millones de acciones. Está previsto que el precio definitivo se anuncie el 31 de agosto. Un día después debería comenzar la negociación en la Bolsa de Hong Kong.

Interés, en cualquier caso, sí hay. Según Reuters, el libro de órdenes ya estaba completamente cubierto el martes. Grandes inversores han comprometido de antemano unos 383 millones de dólares en acciones. Entre ellos figuran accionistas actuales como Boyu Capital, Tiger Global y General Atlantic. Tencent y UBS Asset Management también se cuentan entre las firmas que quieren comprar acciones.

Entre los inversores minoristas, el entusiasmo parece menor. Alvin Cheung, de Prudential Brokerage, señaló a Reuters la debilidad de los mercados bursátiles asiáticos y las dudas sobre las perspectivas de crecimiento de Shein.

“Shein no salió a bolsa en Hong Kong cuando estaba en su punto álgido; ¿por qué íbamos a comprar ahora que el crecimiento se desacelera?”, afirmó Cheung.

De un crecimiento fulgurante a una presión creciente

La fuerte caída de la valoración no surge de la nada. Shein creció durante años a gran velocidad gracias a prendas extremadamente baratas, una enorme cantidad de nuevos productos y una cadena de suministro flexible. Además, la compañía supo llegar a un público amplio y, sobre todo, joven a través de las redes sociales.

El entorno es ahora mucho más complicado. Shein prevé que el crecimiento de los ingresos en la primera mitad de este año esté en línea con el avance de apenas el 1,1% registrado en el primer trimestre. También se espera que el margen operativo descienda ligeramente.

Estados Unidos es el principal foco de preocupación. Durante mucho tiempo, Shein se benefició de normas de importación favorables para paquetes de pequeño valor. Ahora que esas ventajas han desaparecido en gran medida, los costes aumentan. La empresa puede asumirlos y reducir así su margen de beneficio, o subir los precios. Esta última opción entraña riesgos, ya que los precios extremadamente bajos son una parte esencial de su éxito.

Al mismo tiempo, la competencia se ha endurecido. Temu también se dirige a compradores online sensibles al precio. Además, Shein debe seguir compitiendo con grandes nombres como Amazon, H&M y Zara.

Shein quiere destinar alrededor del 80% del dinero captado en la salida a bolsa a tecnología y a seguir ampliando la marca y su presencia internacional.

Los reguladores siguen persiguiendo a Shein

Además del menor crecimiento, hay otro riesgo que pesa sobre la salida a bolsa. Shein está bajo la lupa en varios países por las condiciones laborales, la sostenibilidad y su modelo de gobierno corporativo.

La Comisión Europea y la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos investigan a la compañía. Investigaciones anteriores se saldaron en Francia con una multa por supuestos descuentos engañosos. En Italia, Shein fue sancionada por afirmaciones de sostenibilidad consideradas engañosas.

La empresa intenta disipar esas preocupaciones. Shein publica ahora informes de sostenibilidad más detallados y en 2024 creó un consejo asesor externo. Según la compañía, el año pasado el 53% de sus proveedores obtuvo las calificaciones más altas en las auditorías, frente al 47% del año anterior.

Aun así, algunos inversores siguen siendo críticos. Señalan, entre otras cosas, el control que mantienen los cuatro cofundadores. Tras la salida a bolsa, poseerán conjuntamente el 59,6% de las acciones, pero, gracias a una estructura accionarial especial, controlarán el 90% de los derechos de voto.

El impacto medioambiental también sigue siendo un asunto delicado. Según los documentos de la salida a bolsa, Shein ofrece cada día unas 4.700 nuevas referencias de ropa y cuenta en total con más de dos millones de estilos en su plataforma. Sus emisiones de gases de efecto invernadero en 2025 fueron aproximadamente el doble que las de Inditex, propietaria de Zara, pese a que Shein registró menos ingresos.

La salida a bolsa en Hong Kong llega tras años de intentos de lograr una cotización primero en Nueva York y después en Londres. Esos planes quedaron encallados, en parte, por la resistencia política y regulatoria. Si todo avanza según lo previsto, los inversores tendrán finalmente el 1 de septiembre la primera oportunidad de negociar acciones de Shein en bolsa.

Mark Carney

Canadá impone aranceles del 50% al alambre de cobre y al carbón vegetal de EE UU

Mark Carney
wall street
Nvidia
Más Bolsa news

Más leídos

ripple, xrp
XRP, Ripple
Actualización del mercado cripto: Bitcoin se enfría; cuándo empieza el mercado alcista