El banco central de Rusia está a punto de legalizar las criptomonedas para particulares. Bajo estrictas condiciones, los inversores minoristas pronto podrán comprar monedas digitales, siempre que aprueben una prueba de conocimientos. Las reglas propuestas marcan un giro notable en la política rusa respecto a Bitcoin (BTC) y otros criptoactivos.
Rusia abre el mercado para Bitcoin y criptomonedas
Según una propuesta publicada esta semana, el banco central ruso desea permitir a los inversores particulares comprar criptomonedas populares a través de proveedores regulados. Aquellos que no sean considerados profesionales podrán invertir un máximo de 300.000 rublos al año (alrededor de 3.800 dólares) y solo después de completar exitosamente una prueba de conocimiento.
Los inversores profesionales tienen considerablemente más libertad. Pueden adquirir todo tipo de criptomonedas, excepto los tokens anónimos, sin límite de gasto. Sin embargo, también deben demostrar que son conscientes de los riesgos.
No a los pagos con criptomonedas, sí a las inversiones
Las normas establecen una clara distinción entre inversión y pago. Las criptomonedas siguen prohibidas como medio de pago en Rusia. Por lo tanto, no se pueden utilizar para pagar bienes o servicios, lo que confirma que el rublo sigue siendo la única moneda legal para transacciones nacionales.
El comercio se realizará a través de infraestructuras existentes con licencia, como bolsas, corredores y gestores de confianza. Se impondrán requisitos adicionales para los proveedores de billeteras y servicios de intercambio. Los rusos también podrán comprar criptomonedas extranjeras a través de intermediarios locales, aunque estas transacciones deben ser reportadas al servicio de impuestos.
Cambio de rumbo significativo desde 2022
La nueva propuesta contrasta con la postura de principios de 2022. En ese entonces, el banco central buscaba una prohibición total del uso y creación de criptomonedas, argumentando que tenían características de un esquema piramidal.
Sin embargo, desde las sanciones occidentales tras la invasión de Ucrania, el tono ha cambiado. Cada vez más empresas y ciudadanos utilizan criptomonedas para realizar pagos internacionales, fuera del sistema bancario tradicional. En 2024, ya se había flexibilizado el uso de criptomonedas para empresas. Ahora siguen los inversores particulares.
No obstante, el banco central sigue advirtiendo: “Las criptomonedas siguen siendo una inversión riesgosa. Los inversores deben ser conscientes de que pueden perder su dinero.”
Legislación prevista para 2026
El banco central ya ha remitido la propuesta al gobierno. El objetivo es establecer la nueva normativa legalmente para el 1 de julio de 2026. Un año después, a partir de julio de 2027, también se impondrá responsabilidad a los intermediarios ilegales, similar a las sanciones para los bancos ilegales.
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