El mercado de bonos estadounidense se mueve hoy con cautela al alza antes de la primera decisión de tipos de interés de Kevin Warsh como presidente de la Reserva Federal. La rentabilidad del bono a 10 años subió ligeramente a aproximadamente 4,434 por ciento. La tasa a 2 años se mantuvo prácticamente sin cambios alrededor del 4,05 por ciento, mientras que la del bono a 30 años aumentó un poco a 4,934 por ciento.

Estos movimientos son pequeños, mientras que la expectativa en torno a la primera reunión de tipos de Warsh es grande. Cómo se pronuncie esta noche sobre la decisión de tipos podría determinar mucho para el futuro del mercado.
La tasa probablemente permanecerá igual
El mercado espera que el banco central estadounidense mantenga los tipos de interés en un rango de entre 3,5 y 3,75 por ciento. Esto significa que la verdadera atención no se centra en la decisión de tipos en sí, sino en el mensaje que la acompaña.
Warsh toma el relevo de Jerome Powell, quien durante ocho años fue el rostro de la política de tipos de interés estadounidense. Los inversores conocen el tono, las palabras y los matices de Powell. Con Warsh, el mercado deberá aprender a escuchar de nuevo.
Eso es precisamente lo que hace que esta reunión sea tan importante. Sin duda, Warsh intentará establecer el tono esta noche.
Warsh debe equilibrar de inmediato
Warsh comienza en un momento complicado. La inflación sigue siendo demasiado alta, el mercado laboral no se ha desplomado y la economía muestra resiliencia. Al mismo tiempo, el posible acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán provoca una disminución en los precios del petróleo y menos presión inflacionaria.
Eso le da a Warsh margen para actuar con cautela. Según ING, la declaración oficial podría volverse algo más estricta, ya que la inflación aún está por encima del objetivo. Pero Warsh podría, al mismo tiempo, intentar transmitir sutilmente su propia visión, posiblemente más moderada.
Una forma de hacer esto es señalar el crecimiento de la productividad relacionado con la inteligencia artificial. Si la inteligencia artificial hace que la economía sea más eficiente, a largo plazo podría justificar tipos de interés más bajos.
¿Sin punto de Warsh?
Un detalle notable es que muchos seguidores de la Fed esperan que Warsh no presente su propio «punto» en la actualización trimestral de las expectativas de tipos de interés. Esos puntos muestran hacia dónde creen los líderes individuales de la Fed que se dirigen los tipos de interés.
Normalmente son importantes para el mercado, ya que orientan la trayectoria de los tipos. Si Warsh no presenta un punto, podría evitar que los inversores interpreten su visión personal de manera exagerada en su primera reunión.
Eso encajaría con un comienzo cauteloso. Primero, permitir que el mercado se acostumbre a su estilo de comunicación, para luego dar una dirección más clara.
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