Irán parece estar rebajando con cautela su postura dura sobre el estrecho de Ormuz. Según diplomáticos, Teherán estudia permitir a países europeos retirar minas navales en esta vía estratégica.
La medida podría suponer un paso importante hacia la recuperación del tráfico marítimo y la reanudación de nuevas negociaciones de paz con Estados Unidos.
El estrecho de Ormuz es una ruta clave para buena parte de las exportaciones mundiales de petróleo y gas. La guerra de varios meses entre Irán y Estados Unidos alteró de forma recurrente la navegación, lo que provocó un fuerte repunte del precio del crudo.
Irán suaviza su postura
Oficialmente, Irán mantiene que solo sus propias fuerzas armadas son responsables de retirar las minas navales en el estrecho de Ormuz. Sin embargo, según diplomáticos, esa posición se ha moderado durante conversaciones a puerta cerrada. Teherán estaría dispuesto a permitir, bajo ciertas condiciones, la participación de países europeos en una operación internacional de desminado.
Una misión de este tipo solo podría llevarse a cabo si Irán ofrece garantías de seguridad para los buques militares implicados y se mantiene el actual alto el fuego. Además, sería necesaria la aprobación de la Guardia Revolucionaria iraní, que desempeñó un papel relevante en los ataques contra el tráfico marítimo. Dentro de esa organización aún existen divisiones. Algunos comandantes consideran que Irán debe conservar el control total de la retirada de las minas.
También persisten profundas diferencias sobre el futuro del estrecho de Ormuz. Irán quiere tener mayor capacidad de decisión sobre la ruta marítima y poder cobrar tasas por su uso. Estados Unidos, por ahora, rechaza de plano esa exigencia.
¿Nuevo avance diplomático?
Las informaciones llegan poco después de que tanto Qatar como el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, señalaran que un acuerdo sobre el estrecho de Ormuz podría estar cerca. Según Qatar, que actúa como mediador, ya hay sobre la mesa un borrador de acuerdo para reactivar las conversaciones entre Washington y Teherán.
Las negociaciones en curso entre Irán y Omán se centran, entre otros aspectos, en la apertura de una nueva ruta marítima a través del estrecho de Ormuz. Según fuentes consultadas, esa vía aún estaría minada, por lo que sería necesaria una operación de desminado antes de que el tráfico marítimo pueda reanudarse por completo.
Estados Unidos también habría pedido a sus aliados que confirmaran que la ruta vuelve a ser segura, con el fin de normalizar el suministro energético mundial.
Si se alcanza un acuerdo, no solo podría reducir aún más las tensiones en Oriente Medio, sino también aliviar la presión sobre el mercado del petróleo. El estrecho de Ormuz sigue siendo una de las rutas de transporte de petróleo y gas natural licuado más importantes del mundo.
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