Una empresa que nació dedicada a la minería de Bitcoin (BTC) se está convirtiendo a gran velocidad en un actor relevante en la carrera mundial por la IA. La australiana Firmus ha captado 2.000 millones de dólares de nuevo capital para construir enormes centros de datos de inteligencia artificial. Entre los inversores figura de nuevo el gigante de los chips Nvidia.
El giro es significativo. La tecnología que Firmus desarrolló inicialmente para operar y refrigerar de forma eficiente equipos de minería de Bitcoin, con un elevado consumo energético, ha resultado ser muy útil para uno de los mercados de mayor crecimiento del mundo: la inteligencia artificial.
Nvidia invierte en una antigua minera de Bitcoin
Con la nueva ronda de financiación, Firmus queda valorada en más de 10.500 millones de dólares. La cifra casi duplica la valoración de abril, cuando la compañía rondaba los 5.500 millones de dólares.
Además de Nvidia, el inversor ya existente Coatue Management vuelve a aportar capital a Firmus. También participan la firma de negociación Jane Street y fondos del gigante inversor Blackstone.
El nuevo capital se destinará principalmente a acelerar la construcción de centros de datos especializados en IA. En ese terreno, la experiencia de Firmus en el sector de Bitcoin juega a su favor.
Firmus Technologies fue fundada en 2019 y en sus inicios se centró en la minería de Bitcoin y en sistemas informáticos de alto rendimiento. La minería exige una gran capacidad de cálculo y mucha electricidad, mientras que los equipos generan grandes cantidades de calor.
Por ello, Firmus desarrolló tecnología para refrigerar esos ordenadores de forma más eficiente. La empresa trabajó, entre otras soluciones, con refrigeración líquida y energía hidroeléctrica renovable en Tasmania. Su plataforma propia HyperCube fue diseñada para operar de manera eficiente grandes volúmenes de hardware informático de alta potencia.
Ese mismo problema se plantea ahora en la IA.
La tecnología para minar Bitcoin encuentra una segunda vida en la IA
El crecimiento explosivo de la IA generativa está disparando en todo el mundo la demanda de capacidad de cálculo. Entrenar y utilizar grandes modelos de IA requiere miles de chips especializados, que consumen mucha energía y generan grandes cantidades de calor.
Por eso, Firmus aplica ahora sus conocimientos procedentes del sector de Bitcoin a centros de datos de IA construidos específicamente para ese fin, que la propia compañía denomina «fábricas de IA». En ellos combina su tecnología HyperCube con infraestructura de Nvidia.
Una parte importante de los nuevos miles de millones se destinará al Project Southgate, con el que Firmus quiere construir y ampliar varios centros de datos en Australia.
Uno de los elementos clave es una instalación de 90 megavatios en Launceston, Tasmania. Además, hay nuevos emplazamientos previstos en Melbourne, Australia Meridional y Nueva Gales del Sur.
Las ambiciones son elevadas. Firmus quiere disponer para 2028 de unos 1,6 gigavatios de capacidad de cálculo para IA, equivalentes a 1.600 megavatios. Siempre que sea posible, esa infraestructura deberá funcionar con energía renovable.
La empresa también trabaja en Bernacchi-1, un cable submarino de fibra óptica que deberá conectar distintas ubicaciones y transportar grandes volúmenes de datos a alta velocidad.
Firmus quiere instalar hasta 170.000 chips de Nvidia
Firmus ya mira también más allá de Australia. En Batam, Indonesia, la compañía trabaja con DayOne, con sede en Singapur, en su primer gran proyecto internacional.
Allí está previsto levantar un campus de IA de 360 megavatios. La instalación contará con infraestructura de Nvidia y, según el calendario actual, debería entrar en funcionamiento en el primer trimestre de 2027.
La escala de los planes es enorme. Firmus espera instalar en 2027 y 2028 hasta 170.000 chips especializados de IA de Nvidia. Estos chips están diseñados específicamente para el enorme volumen de cálculos que requieren los modelos modernos de inteligencia artificial.
La colaboración en torno al proyecto indonesio tendrá una duración de ocho años. Firmus prevé además que los acuerdos ya existentes con clientes puedan generar entre 25.000 y 30.000 millones de dólares de ingresos durante los seis primeros años.
Mientras tanto, la salida a Bolsa sigue sobre la mesa. Firmus estudia cotizar en la Australian Securities Exchange. La OPV estaba prevista inicialmente para la primera mitad de 2026, pero se aplazó porque la empresa quiso centrarse antes en grandes acuerdos comerciales y contratos de larga duración con clientes.
Una salida a Bolsa más adelante este año sigue siendo posible. Para ello, deberán cerrarse con más detalle, entre otros aspectos, la nueva financiación, los clientes y los planes para futuras ubicaciones de centros de datos.
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