ChatGPT se ha vuelto indispensable para muchas personas. Pero, ¿y si ya no necesitaras siquiera hacer preguntas? La última función de ChatGPT hace precisamente eso: piensa contigo y ofrece respuestas por sí mismo. Esto podría cambiar tu vida diaria significativamente.
La IA ahora realiza el trabajo mental por sí misma
OpenAI lanza una nueva versión de prueba móvil para usuarios Pro: ChatGPT Pulse. En lugar de esperar preguntas, el chatbot ahora toma la iniciativa. Pulse realiza investigaciones autónomas durante la noche basadas en conversaciones anteriores, preferencias y, si está vinculado, datos de aplicaciones como Google Calendar y Gmail. Los resultados se presentan cada mañana como una serie de actualizaciones visuales en la aplicación.
Según OpenAI, Pulse es solo el comienzo de un cambio mayor hacia asistentes de inteligencia artificial (IA) proactivos. Pulse ayuda a los usuarios en decisiones pequeñas y grandes, desde «¿qué cenamos esta noche?» hasta «¿cómo me preparo para mi examen de conducir?»
Los usuarios pueden luego ajustar activamente sus intereses. Por ejemplo, Pulse tiene en cuenta tus preferencias por temas específicos, como deportes, nutrición o tecnología. Si indicas que estás interesado en actualizaciones de criptomonedas o recetas saludables, estas aparecerán automáticamente en tu resumen diario.
Según el CEO de OpenAI, Sam Altman, Pulse marca la transición de un chatbot pasivo a un asistente activo. La ambición última: una IA que comprenda lo que necesitas, incluso antes de que tú lo sepas.
Los datos permanecen privados, promete OpenAI
Aunque esto suena más personal que nunca, lógicamente suscita preocupaciones sobre la privacidad. OpenAI promete que los datos solo se utilizarán para tu propio Pulse. Nada se añadirá a los datos de entrenamiento del modelo general, según la compañía.
Para los curiosos: ChatGPT Pulse está disponible por ahora solo para usuarios Pro, pero con el tiempo también se extenderá a los suscriptores de Plus.
OpenAI invierte cientos de miles de millones en la transición hacia la IA
Para mantenerse a la vanguardia en la carrera de la IA, OpenAI invierte una cantidad sin precedentes. Según el CEO Sam Altman, la compañía está trabajando en un proyecto valorado en 850 mil millones de dólares. Con ello, pretende construir una red mundial de supercomputadoras, alimentada por más de 17 gigavatios de energía, equivalente a diecisiete centrales nucleares. La demanda de IA está creciendo tan rápidamente que esta infraestructura es crucial. “Estamos creciendo más rápido que cualquier otra compañía que haya visto”, afirma.
Sin embargo, también hay críticas: algunos analistas hablan de una burbuja, en parte porque las empresas que colaboran con OpenAI han visto aumentar su valor de mercado en miles de millones.
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