Grandes bancos europeos avanzan hacia el mercado de criptomonedas. Un consorcio que incluye a ING y UniCredit trabaja en la introducción de una stablecoin en euros completamente respaldada por reservas. La moneda digital estará disponible en la segunda mitad de 2026 y se posiciona como una alternativa europea frente a las stablecoins dominantes en dólares.
Bancos europeos se unen para una stablecoin en euros
El consorcio opera bajo el nombre de Qivalis y ya cuenta con doce grandes bancos europeos. Además de ING y UniCredit, participan también BBVA, BNP Paribas, divisiones del Deutsche Bank, CaixaBank y Danske Bank.
Según el diario económico español Cinco Días, el grupo sostiene conversaciones avanzadas con criptoexchanges, creadores de mercado y proveedores de liquidez. Ellos asegurarán que la stablecoin en euros sea ampliamente negociable desde su lanzamiento.
Los bancos participantes también podrán distribuir la moneda entre sus propios clientes, garantizando desde el primer día suficiente liquidez y uso.
La stablecoin estará respaldada uno a uno por activos reales. Al menos el cuarenta por ciento de las reservas se mantendrá en efectivo en los bancos. El resto se invertirá en bonos del Estado a corto plazo de la zona euro con alta calificación crediticia.
A finales de 2025 se dieron a conocer los primeros planes. Entonces también se aclaró que el proyecto tendrá su sede en Países Bajos y estará bajo la supervisión del Banco Central de los Países Bajos.
Alternativa a las stablecoins del dólar estadounidense
Con esta iniciativa, los bancos pretenden romper la dominancia estadounidense en el mercado de stablecoins. Casi todas las grandes stablecoins están vinculadas al dólar estadounidense. Alrededor del 99 por ciento del mercado está compuesto por variantes en dólares como USDT y USDC.
Qivalis busca ofrecer una alternativa europea regulada. Jan Sell, exdirector de Coinbase en Alemania, destaca que la prioridad es una solución local para empresas que operan internacionalmente.
Sell afirma: “Es esencial para nuestras principales aplicaciones, como facilitar pagos en tiempo real entre empresas transfronterizas y el comercio global”.
Según él, una stablecoin europea es necesaria para hacer los pagos transfronterizos más eficientes y menos dependientes del dólar.
El BCE trabaja en su propia moneda digital en euros
Además del proyecto de los bancos comerciales, el Banco Central Europeo está desarrollando su propia moneda digital en euros. Se trata de una moneda digital emitida directamente por el banco central.
El BCE planea iniciar en 2027 un periodo de prueba de doce meses, en el que participarán bancos y comercios seleccionados. Si la legislación europea se aprueba definitivamente, la implementación más amplia podría comenzar en 2029.
Con una stablecoin comercial en euros y una moneda digital del banco central, Europa busca tener más control sobre sus propios sistemas de pago digitales.
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