Quien piense que los mejores inversores son, sobre todo, los que asumen más riesgos no siempre acierta. Diversos estudios muestran que las mujeres obtienen, de media, una rentabilidad superior a la de los hombres.
Resulta llamativo porque las mujeres invierten con menos frecuencia, suelen destinar importes más reducidos y tienden a ser más prudentes. Sin embargo, precisamente esas características parecen jugar a su favor a largo plazo.
Operar menos suele traducirse en una mayor rentabilidad
Estudios independientes de la Warwick Business School, ING y Wells Fargo señalan que las mujeres logran, de media, una rentabilidad anual superior a la de los hombres. La investigación de la Warwick Business School cifra esa diferencia en 1,8 puntos porcentuales.
Eso no significa, por supuesto, que cualquier mujer invierta automáticamente mejor que cualquier hombre. Las diferencias se observan sobre todo en el comportamiento medio de ambos grupos. Y ahí es donde todos los inversores pueden extraer una lección.
Una de las principales diferencias es que las mujeres operan con mucha menos frecuencia. Según un estudio de la Universidad de California, los hombres realizan nada menos que un 45% más de operaciones que las mujeres. Mientras ellos tienden más a creer que pueden anticipar el momento perfecto para comprar o vender, ellas suelen mantener sus inversiones durante más tiempo.
De este modo, soportan menos costes de transacción y toman menos decisiones emocionales en los periodos de volatilidad en los mercados.
Además, las mujeres asumen de media menos riesgo. Suelen optar por carteras bien diversificadas, con ETF o fondos de inversión amplios, en lugar de inversiones especulativas. También acostumbran a informarse con más detalle antes de invertir.
Menos exceso de confianza puede ser una ventaja
Según los economistas conductuales, el exceso de confianza también desempeña un papel importante entre los hombres. De media, tienen una mayor tendencia a pensar que pueden batir al mercado. Eso suele traducirse en más compras y ventas, aunque décadas de estudios muestran que la paciencia suele verse recompensada.
Irónicamente, la falta de confianza de la que hablan muchas inversoras puede convertirse en una ventaja. Al informarse antes, diversificar mejor sus carteras y actuar con menos impulsividad, toman de media decisiones más serenas y más meditadas.
La principal lección es, por tanto, sorprendentemente sencilla. Invertir con éxito no suele depender de las acciones más atractivas ni de acertar con el momento perfecto. Tanto para hombres como para mujeres, la paciencia, la disciplina y una cartera bien diversificada siguen siendo los ingredientes clave para lograr una rentabilidad sólida a largo plazo.
Anthropic gasta millones en proteger a su consejero delegado, Amodei
La empresa de inteligencia artificial Anthropic gasta millones en proteger a su consejero delegado. Meta destina aún más dinero a la seguridad de Mark Zuckerberg.
Google sufre los efectos adversos de su propia revolución de la IA
Google pierde más de 500.000 millones de dólares en bolsa. Su buscador con IA genera menos ingresos publicitarios que las búsquedas tradicionales.
Disputa familiar en Ray-Ban: un heredero rechaza 3.500 millones de euros
Rocco Basilico, heredero de Ray-Ban, rechaza una oferta de 3.500 millones de euros de su medio hermano, lo que reaviva una disputa familiar por una fortuna multimillonaria.
Más leídos
La IA de Elon Musk prevé el precio de XRP para el 31 de octubre
Grok, la IA de Elon Musk, plantea tres escenarios para el precio de XRP el 31 de octubre. El evento Ripple Swell y la Reserva Federal podrían ser decisivos.
Por qué se desploman las acciones de los fabricantes de chips pese al aumento de la demanda
Las acciones de los fabricantes de chips sufren fuertes caídas, mientras el repunte de la rentabilidad de los bonos acapara cada vez más atención. ¿Se acerca el fin del ciclo alcista impulsado por la inteligencia artificial?
Estados Unidos vota: ¿qué supondrá el resultado para Bitcoin y la Bolsa?
Se acercan las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos. Estas son las claves de su posible impacto en los mercados financieros.