El Banco Central Europeo (BCE) ha subido los tipos de interés por primera vez en casi tres años. Según la entidad, la presión inflacionaria está aumentando y no puede seguir esperando el desenlace del conflicto entre Israel e Irán.
El tipo de depósito se incrementó de 2% a 2,25%, un movimiento que economistas e inversores ya esperaban. Los mercados financieros anticipan además que el BCE volverá a subir los tipos en un cuarto de punto porcentual en septiembre.
El banco central reiteró que las decisiones futuras seguirán dependiendo de los datos económicos y que no se compromete de antemano a una senda concreta de tipos de interés. No obstante, el BCE afirmó que actualmente está bien posicionado para afrontar la continua incertidumbre económica y los riesgos geopolíticos.
La inflación persiste, la economía pierde impulso
El BCE advirtió que las perspectivas para la eurozona son cada vez más inciertas. Según el banco central, los riesgos de una mayor inflación están aumentando, mientras que el crecimiento económico está bajo presión.
«Las perspectivas siguen siendo inciertas, con riesgos al alza para la inflación y a la baja para el crecimiento económico», señaló el BCE. Según los responsables de política, el impacto final del conflicto en Oriente Medio dependerá de la duración de la crisis energética, la evolución de los precios del petróleo y hasta qué punto los mayores costos se trasladan al resto de la economía.
La subida de tipos es la primera gran respuesta de un banco central al fuerte aumento de los precios del petróleo desde el estallido del conflicto. Con la guerra prolongándose ya varios meses, crece el temor dentro del BCE de que la inflación no se limite ya a la energía. Precios más altos amenazan con extenderse a otros sectores de la economía, resultando en una inflación más persistente de lo inicialmente previsto.
Este escenario también se refleja en las más recientes previsiones económicas del BCE. El banco central espera que la inflación en los próximos años sea más alta de lo previsto anteriormente, antes de volver a su objetivo del 2% en 2028.
Al mismo tiempo, las nuevas proyecciones ilustran el dilema al que se enfrenta el BCE. Mientras combatir la inflación sigue siendo prioritario, tipos de interés más altos y precios ascendentes desaceleran la actividad económica. Se espera que el crecimiento en la eurozona pierda más fuerza en los próximos años.
Lagarde prevé una nueva ola inflacionaria
La presidenta del BCE, Christine Lagarde, advirtió que los efectos del conflicto en Oriente Medio serán cada vez más visibles en la economía europea durante los próximos meses.
«La guerra en Oriente Medio está afectando la actividad empresarial, y las encuestas apuntan a una desaceleración, especialmente en el sector servicios», declaró Lagarde durante una conferencia de prensa en Frankfurt. «El aumento de los precios de la energía impulsará aún más la inflación este verano y la mantendrá por encima del objetivo hasta la primera mitad de 2027».
Según Lagarde, la eurozona se enfrenta a una combinación difícil de crecimiento debilitado y presión de precios constante. Esto aumenta el desafío para el BCE, que busca controlar la inflación sin frenar aún más la economía.
Durante la reunión de abril, el banco central ya estuvo cerca de aumentar las tasas. En los días previos a la decisión de esta semana, incluso algunos de los responsables de política más cautelosos indicaron que una intervención se había vuelto casi inevitable.
El pasado también juega un papel en esta ocasión. Dentro del BCE, los recuerdos de 2022 están aún frescos. Tras la invasión rusa de Ucrania, la inflación se disparó a niveles récord y el banco central recibió críticas por reaccionar con retraso. Finalmente, el tipo de depósito se elevó al 4% antes de que, a mediados de 2024, hubiera espacio para reducciones de tipos.
Esta vez, los responsables de política observan con especial atención las expectativas de inflación, que han vuelto a aumentar en los últimos meses. Algunos miembros del BCE temen incluso que la mayor presión de precios aún esté por llegar. Señalan posibles interrupciones en el suministro energético en la región del Golfo y el aumento de tensiones en las cadenas de suministro mundiales, factores que podrían mantener la inflación alta por más tiempo del que se espera actualmente.
Los mercados reaccionan con calma, otros bancos esperan
Los mercados financieros reaccionaron sorprendentemente tranquilos ante la decisión de tipos del BCE. Los bonos del Estado europeos mantuvieron sus ganancias previas, mientras que el rendimiento del bono alemán a diez años bajó tres puntos básicos, hasta el 3,05%. Tampoco hubo una reacción contundente en el mercado de divisas. El euro se mantuvo prácticamente sin cambios alrededor de 1,1538 dólares.
Mientras que el BCE decidió intervenir, otros grandes bancos centrales optan por una postura más cautelosa por el momento. El Banco de Canadá mantuvo inalterados sus tipos el miércoles y la Reserva Federal de EE. UU. y el Banco de Inglaterra tampoco se espera que realicen cambios la próxima semana.
El Banco de Japón es una excepción. Se espera que los responsables de política continúen con las subidas graduales de tipos iniciadas el año pasado. Esto está marcando una diferencia cada vez más clara entre el enfoque del BCE y el de otros grandes bancos centrales, que prefieren esperar para ver cómo evolucionan la economía y la inflación en los próximos meses.
Martes decisivo para la ley cripto: Bessent eleva la presión
Bessent insta a los senadores a seguir adelante con la CLARITY Act, mientras las probabilidades de aprobación han caído con fuerza.
Armstrong (Coinbase): habrá claridad incluso sin la CLARITY Act
Brian Armstrong, consejero delegado de Coinbase, prevé que el sector cripto obtenga en cualquier caso más claridad tras la votación de la CLARITY Act.
La gran ley cripto de EE. UU. se acerca al desenlace: todo o nada
La ley cripto CLARITY Act afronta el martes una votación decisiva en el Senado. Sin el apoyo de 7 demócratas, todo podría aplazarse hasta 2030.
Más leídos
Grok, de Elon Musk, anticipa el precio de XRP para finales de septiembre
Grok prevé que el precio de XRP se sitúe a finales de septiembre en torno a 1,45-1,60 dólares, aunque también ve margen para una subida mayor.
La maldición de septiembre amenaza de nuevo a Bitcoin y a la bolsa
Septiembre ya ha comenzado, un mes de mala fama tanto para las bolsas como para Bitcoin. Esto es lo que conviene saber.
Nvidia prevé un mercado robótico de 50 billones de dólares: cinco acciones a seguir
Jensen Huang vislumbra un mercado gigantesco en torno a la IA física y los robots humanoides. Estos cinco valores podrían beneficiarse de ello.