El banco central de Sudáfrica vuelve a dar la voz de alarma por el rápido crecimiento de las crypto en el país. En un nuevo informe de estabilidad, el supervisor califica las monedas digitales y las stablecoins como un riesgo financiero emergente, ya que el número de usuarios y los volúmenes de negociación siguen creciendo de forma explosiva. Al mismo tiempo, aún falta una estructura legislativa completa.
El uso de crypto se dispara en Sudáfrica
Según el informe, las tres mayores plataformas de intercambio de crypto sudafricanas sumaban en julio 7,8 millones de usuarios registrados. A finales de 2024, custodiaban casi 1.500 millones de dólares en crypto. Con ello, el país se ha convertido en uno de los mayores mercados de crypto del continente africano.
El banco central advierte de que la naturaleza digital y transfronteriza de las crypto permite esquivar la normativa existente. Se refiere sobre todo a las Exchange Control Regulations, diseñadas para controlar los flujos de capital hacia y desde Sudáfrica.
Las stablecoins ganan popularidad a toda velocidad
Además de Bitcoin, Ethereum, XRP y Solana, el banco central detecta sobre todo un fuerte desplazamiento hacia las stablecoins. Mientras que hasta 2022 Bitcoin era la referencia principal para los pares de negociación, hoy son sobre todo las stablecoins referenciadas al dólar, como USDT y USDC, las que dominan en las plataformas sudafricanas.
El motivo es sencillo, escribe el banco central: las stablecoins sufren muchas menos oscilaciones de precio que las criptomonedas sin respaldo. Por ello se utilizan cada vez más como paso intermedio “seguro” para operar.
Los supervisores alertan de vacíos legales
La Financial Stability Board señaló en octubre que Sudáfrica “no cuenta con un marco regulador completo” para las stablecoins y solo dispone de un marco parcial para las crypto. Esto permite que los riesgos se desarrollen fuera del radar y, según el banco central, incluso lleguen a amenazar la estabilidad financiera.
Hasta que se introduzcan normas claras, el supervisor espera que estos riesgos sigan aumentando debido al rápido crecimiento del mercado.
El Gobierno, más optimista que el banco central
Llama la atención que desde la política sudafricana se escuche un tono mucho más moderado. En 2022, la Financial Sector Conduct Authority reconoció oficialmente las crypto como producto financiero. Desde entonces, las empresas de crypto pueden solicitar licencias y operar bajo supervisión.
Aun así, la brecha entre regulación y adopción sigue siendo grande. Los próximos años deberán mostrar si Sudáfrica opta por un modelo de regulación estricta o por una línea más favorable a las crypto, como había sugerido anteriormente el Gobierno.
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