Las acciones de Apple se han convertido este año en el refugio favorito de los inversores inquietos por la inteligencia artificial (IA). Mientras otros gigantes tecnológicos vuelcan su dinero en centros de datos, el fabricante del iPhone apenas destina fondos a estas infraestructuras. Una estrategia que volvió a dar sus frutos la semana pasada.

Pero esa protección ha encarecido las acciones.

Apple cotiza a contracorriente de los fabricantes de chips

Apple (AAPL) sube un 27% en lo que va de año y es el valor que más ha contribuido al avance del S&P 500, que gana un 13%. Ninguno de los otros integrantes de los Siete Magníficos, las siete mayores tecnológicas estadounidenses, logra una rentabilidad superior.

Las acciones de Apple (AAPL) encadenan máximos históricos este año.
Las acciones de Apple (AAPL) encadenan máximos históricos este año. – Fuente: TradingView

El año pasado, Apple quedó a la cola del grupo, con una subida del 8%. El giro tiene una explicación sencilla: Microsoft, Amazon, Alphabet y Meta destinan cientos de miles de millones a infraestructuras de IA, mientras Apple se mantiene en gran medida al margen de esa carrera.

Apple tampoco permanece de brazos cruzados: adquiere tecnología de IA de socios como Google. Aun así, este año solo prevé destinar unos 14.000 millones de dólares a inversiones, una pequeña parte de lo que gastan sus cuatro competidores en conjunto.

Ese desembolso está dejando una profunda huella en las cuentas de sus rivales. Su flujo de caja libre, el dinero que queda tras las inversiones, se desploma y, en algunos casos, incluso ha entrado en terreno negativo. Es un cambio llamativo para unas empresas que durante años figuraron entre las mayores máquinas de generar efectivo de la bolsa.

Los inversores dudan cada vez más de que esas enormes inversiones vayan a generar una rentabilidad suficiente y, en caso de hacerlo, de cuándo llegará. Mientras tanto, Apple sigue generando efectivo.

Por eso, Jordan McCall, gestor sénior de carteras de Russell Investments, considera que las acciones de Apple sirven de cobertura frente a las caídas del resto del mercado. A su juicio, ofrecen una protección muy líquida frente a la volatilidad ligada a la IA y son una buena opción para quienes empiezan a recelar de esta tecnología, pero quieren mantener su exposición al sector tecnológico.

La correlación refleja la intensidad de ese movimiento en sentido contrario. Este indicador mide si dos activos se mueven en la misma dirección o en direcciones opuestas, en una escala que va del 100% al -100%.

Según Jonathan Krinsky, responsable de análisis técnico de BTIG, la correlación entre Apple y el índice de semiconductores SOX se sitúa en el -90% en un periodo de diez días. En un periodo de cuarenta días, la relación inversa es la más intensa desde que comenzó la serie en 1994.

La semana pasada dejó una muestra clara de esa divergencia. La preocupación por la deuda de la empresa de servicios en la nube CoreWeave hundió al SOX más de un 11%, en su peor semana desde abril de 2025. Apple, en cambio, subió un 2% en ese mismo periodo, impulsada por la fuerte demanda del iPhone Duo plegable.

Esa seguridad no sale barata. Las acciones cotizan a 36 veces el beneficio de doce meses, su valoración más alta desde enero de 2008 y el doble que Nvidia. Esto equivale a unos 2,8 centavos de beneficio anual por cada dólar invertido.

A cambio, el crecimiento se modera. Según Bloomberg Intelligence, los ingresos aumentarán alrededor de un 15% este ejercicio fiscal, pero el avance se reducirá al 9,7% en el ejercicio 2027 y al 5,5% un año después.

Krinsky prevé, por tanto, un cambio de tendencia cuando repunten los fabricantes de chips. En una nota publicada el lunes, señaló que, tras una caída del 16% del SOX y con Apple en máximos históricos, un rebote del índice probablemente coincidiría con un retroceso de AAPL, al menos hacia su media móvil de 50 días.

Esa media de 50 días se sitúa un 4,7% por debajo del último precio de cierre.

Cotización de la acción de AAPL y media móvil de 50 días.
Cotización de la acción de AAPL y media móvil de 50 días. – Fuente: TradingView/Newsbit

La dinámica funciona en ambos sentidos: la misma relación inversa que ha impulsado a Apple puede lastrar sus acciones cuando se recuperen los fabricantes de chips.

Ya ocurrió en agosto y McCall espera que vuelva a suceder. El gestor considera muy probable que surja una nueva oleada de entusiasmo por la IA que reactive las cotizaciones de los fabricantes de chips y ve razonable que se repita el mismo patrón.

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